Para la gente de Valencia: un montón de actividades GRATIS, la semana que viene. No hay excusa que valga!!!! Se trata de dar a conocer un nuevo centro dedicado a estas cosas de cuidar el cuerpo y la mente. Alen y el resto de gente que lo lleva han puesto mucha ilusión y ganas para formar un equipo completo y de gente con experiencia. Enhorabuena a ellos por ser emprendedores, dar trabajo y potenciar y difundir cosas chulas. Se agradece la difusión enormemente.
Los textos de este blog han de entenderse como los trabajos y reflexiones de un estudiante. Si queréis profundizar hay una entrada con libros recomendados.
Jornada de puertas abierta en Espai Respira Vida
Para la gente de Valencia: un montón de actividades GRATIS, la semana que viene. No hay excusa que valga!!!! Se trata de dar a conocer un nuevo centro dedicado a estas cosas de cuidar el cuerpo y la mente. Alen y el resto de gente que lo lleva han puesto mucha ilusión y ganas para formar un equipo completo y de gente con experiencia. Enhorabuena a ellos por ser emprendedores, dar trabajo y potenciar y difundir cosas chulas. Se agradece la difusión enormemente.
Beneficios de la práctica
Extraido de "El camino del qigong. El arte y la ciencia de la curación energética china" de Keneth Cohen:
“La práctica regular del qigong aumenta la flexibilidad, trabaja la fuerza, y aumenta el equilibrio y la coordinación. Fortalece el músculo cardíaco e incrementa el volumen de bombeo de manera que lo tejidos se oxigenan más, optimizando la eliminación de desechos. Baja la tensión sanguínea alta. Un aumento del volumen de sangre que llega al cerebro mejora el funcionamiento general de este, pudiendo mejorar la memoria, retrasar la senilidad y aportando estabilidad emocional. La reducción del estrés produce una disminución de las hormonas adrenales, responsables en parte de la perdida de recuerdos. La respiración diafragmática utilizada en qigong masajea los órganos digestivos mejorando la digestión. Con algunas técnicas se produce una mejora en el tono muscular de los músculos relacionados con la evacuación pudiendo mejorar las hemorroides y el estreñimiento. Mejora los aspectos mecánicos de la digestión fortaleciendo los músculos que empujan el alimento a través del tubo digestivo pero también los aspectos químicos ayudando a la descomposición de los nutrientes y promoviendo la eliminación de bacterias patógenas. El qigong tiene también unos beneficios evidentes sobre el aparato respiratorio. La práctica continuada hace que el ritmo metabólico disminuya, el corazón y la respiración se ralentizan porque son más eficientes en su función. La respiración tiende a hacerse utilizando el abdomen, fortaleciendo la musculatura de esta zona. Mejora el asma y la bronquitis asmática.
Mejora el sistema inmunitario y es utilizado en casos de cáncer, junto a la la quimioterapia y la radiación ya que , atenúa los efectos secundarios negativos de estas.
Mejora el sueño, la visión y la audición. “
Recomiendo muchísimo por cierto el libro del que está extraído este texto casi al pie de la letra.
Personalmente y según mi experiencia añadiré que existe un beneficio muy importante en el estado de ánimo. Nos encontramos más centrados, más seguros de nosotros mismos, también con mejor humor, más autoestima incluso.
Ahora bien, que nadie piense que con hacer un par de clases se va a encontrar fenomenal, feliz, guapo y se le van a ir los dolores de espalda. Los beneficios que mencionamos aquí se obtienen de manera lenta y gradual. Además creo que el chikung es algo que nunca se aprende del todo sino que siempre se puede llegar un poquito más allá, y cuanto más allá mejor nos encontramos. Se necesita constancia pero la recompensa es valiosísima. Otro punto importante a considerar y que también se menciona en este libro es el hecho de que el practicante de chikung cuenta con un poderoso sistema para cuidarse en caso de enfermar. De alguna manera podemos tomar el control y la responsabilidad hasta cierto punto de nuestra salud. ¿Cuanta gente cae enferma gravemente (estoy pensando en el cáncer que por desgracia a veces le toca a quien por estilo de vida no se lo merece pero puede aplicarse a cualquier enfermedad grave) y aún teniendo una voluntad y ganas de vivir fuertes cae en el desánimo por falta de un método para cuidarse a si mismo.
Para esta gente el chikung es un regalo. Saben que por muy mal que estén, van a poder seguir luchando (pues tienen un método)y cuanto más luchen más posibilidades de curación tendrán. Además en caso de que todo vaya a peor y no haya posibilidad de curación el beneficio psicológico-espiritual del chikung puede ser muy importante a la hora de aceptar la propia muerte con dignidad y serenidad, como también puede serlo un aumento de la calidad de vida de los últimos meses de vida. Si alguien está interesado en este tema en concreto le recomiendo que investigue a Carl y Stephanie Matthews Simonton, una psicóloga y un oncólogo que han hecho muchas investigaciones en el campo de la psiconeuroinmunología. No utilizaban chikung propiamente dicho, pero si técnicas de visualización muy parecidas a las utilizadas en chikung.
Katsugen Undo
De un tiempo a esta parte en mi práctica personal he ido concediendo de una manera natural más y más espacio para la espontaneidad. El movimiento espontáneo del cuerpo puede ser facilitado de diversas maneras y el chi kung es una de ellas. En realidad es una cuestión más de dejar de hacer, que de hacer. En esta linea, por suerte, hemos creado un grupo de práctica, en el que los viernes por la tarde, experimentamos sobre el movimiento espontáneo regenerador (Katsugen Undo) con la guía de Hugo Bernardo, ya veterano en estas cuestiones y lanzados por el entusiasmo que nos aportó conocer a Javier Unsho (http://www.bio-seitai.org), que ha estudiado y trabajado en la misma fuente del Katsugen (Japón) durante muchos años. Hemos establecido un lugar (Totart, C/ Palleter 81) y un tiempo (viernes , 19:30) para la práctica en grupo de todo el que quiera iniciarse en el apasionante camino del Katsugen Undo.
A propósito del Tao
Aquí dejo un estracto de un trabajo recientemente sobre el Tao. Dejo también un link por si apetece leerlo entero.
Link al trabajo entero

La Naturaleza del Tao es misteriosa.
Se dice que al meditar nos acercamos a él,
pero que al pensar en él se desvanece la ilusión de su figura.
Tal es su naturaleza,
insondable e infinito como el océano,
cercano y concreto como cualquier ser que crece.
Vemos sólo sus efectos más no constatamos su realidad.
INTRODUCCIÓN
La intención de este escrito es acaso que reflexionemos de una manera llana acerca del concepto de Tao. ¿Que significa?
En defensa de lo que aquí se cuenta diré que no es fácil hablar sobre el Tao. Acaso sea bastante inútil hacerlo, puesto que su comprensión profunda solo esta al alcance de pocos y no se alcanza leyendo ni escribiendo, sino poniéndolo en práctica.
El taoísmo surge en el periodo considerado más fecundo de la filosofía china, alrededor de los siglos IV y III a. de C. Es una filosofía naturalista, que surge de la contemplación de la naturaleza y de uno mismo. No es una filosofía reflexiva sino intuitiva y práctica. No es ni siquiera una filosofía quizá, bajo el prisma académico occidental. O es una filosofía mística. No prueba nada. No analiza nada. Discute poco o nada, al contrario reniega de la dialéctica. Si en cambio encuentra “verdad” y “sabiduría”, las cuales buscan con ahínco los que se llaman a si mismos filósofos.
Su precursor Lao Tze, escribió un solo libro con 81 poemas relativamente cortos ( “Tao Te Ching” o “El Libro del Camino y la Virtud”). La figura de Lao Tze está impregnada de leyenda. Se dice que su madre lo concibió al contemplar una estrella fugaz y que lo gestó durante sesenta y dos años. Cuando fue dado a luz tendría el aspecto de un anciano. Parece probado que fue un personaje histórico que nació en el estado de Ch´en, de donde fue originario Confucio (que fue posiblemente coetáneo suyo, aunque bastante mas joven). Se piensa que fue funcionario en la capital del estado donde tendría acceso a los textos clásicos de los archivos reales. Al final de su vida, la leyenda cuenta que se retiró a las montañas para disfrutar de una vida simple de ermitaño, y un guardián de la ciudad a su salida quiso que le instruyera sobre algún aspecto de su filosofía (se deduce de ello que ya sería conocido por su ideas) a lo que Lao Tze contestó escribiendo el Tao Te Ching.
Si queremos desentrañar que es el Tao, lo lógico parece ser que vayamos a buscar en su fuente, el “Tao Te Ching”. Al acercarnos a él desde un punto de vista occidental, el texto se muestra un tanto críptico, vago, lleno de misterio. En un primer momento la mayoría quizá dirá: “es bonito, pero no entiendo mucho”. No es, en efecto, un texto para todo el mundo. Es en un contexto de búsqueda espiritual, donde puede, con la interpretación (y quizá inevitablemente una instrucción complementaria) adecuados, servir de ”maestro”, de guía, para alcanzar la sabiduría. (leer más)
Link al trabajo entero

La Naturaleza del Tao es misteriosa.
Se dice que al meditar nos acercamos a él,
pero que al pensar en él se desvanece la ilusión de su figura.
Tal es su naturaleza,
insondable e infinito como el océano,
cercano y concreto como cualquier ser que crece.
Vemos sólo sus efectos más no constatamos su realidad.
INTRODUCCIÓN
La intención de este escrito es acaso que reflexionemos de una manera llana acerca del concepto de Tao. ¿Que significa?
En defensa de lo que aquí se cuenta diré que no es fácil hablar sobre el Tao. Acaso sea bastante inútil hacerlo, puesto que su comprensión profunda solo esta al alcance de pocos y no se alcanza leyendo ni escribiendo, sino poniéndolo en práctica.
El taoísmo surge en el periodo considerado más fecundo de la filosofía china, alrededor de los siglos IV y III a. de C. Es una filosofía naturalista, que surge de la contemplación de la naturaleza y de uno mismo. No es una filosofía reflexiva sino intuitiva y práctica. No es ni siquiera una filosofía quizá, bajo el prisma académico occidental. O es una filosofía mística. No prueba nada. No analiza nada. Discute poco o nada, al contrario reniega de la dialéctica. Si en cambio encuentra “verdad” y “sabiduría”, las cuales buscan con ahínco los que se llaman a si mismos filósofos.
Su precursor Lao Tze, escribió un solo libro con 81 poemas relativamente cortos ( “Tao Te Ching” o “El Libro del Camino y la Virtud”). La figura de Lao Tze está impregnada de leyenda. Se dice que su madre lo concibió al contemplar una estrella fugaz y que lo gestó durante sesenta y dos años. Cuando fue dado a luz tendría el aspecto de un anciano. Parece probado que fue un personaje histórico que nació en el estado de Ch´en, de donde fue originario Confucio (que fue posiblemente coetáneo suyo, aunque bastante mas joven). Se piensa que fue funcionario en la capital del estado donde tendría acceso a los textos clásicos de los archivos reales. Al final de su vida, la leyenda cuenta que se retiró a las montañas para disfrutar de una vida simple de ermitaño, y un guardián de la ciudad a su salida quiso que le instruyera sobre algún aspecto de su filosofía (se deduce de ello que ya sería conocido por su ideas) a lo que Lao Tze contestó escribiendo el Tao Te Ching.
Si queremos desentrañar que es el Tao, lo lógico parece ser que vayamos a buscar en su fuente, el “Tao Te Ching”. Al acercarnos a él desde un punto de vista occidental, el texto se muestra un tanto críptico, vago, lleno de misterio. En un primer momento la mayoría quizá dirá: “es bonito, pero no entiendo mucho”. No es, en efecto, un texto para todo el mundo. Es en un contexto de búsqueda espiritual, donde puede, con la interpretación (y quizá inevitablemente una instrucción complementaria) adecuados, servir de ”maestro”, de guía, para alcanzar la sabiduría. (leer más)
Mi parque.
Quiero hacer unas fotos para enseñar el parque del oeste, situado en la calle Enguera de Valencia. También se conoce como parque de la Aviación, por el cuartel que había antiguamente. Se le llama también coloquialmente "parque del avión", ya que hay un avioneta militar antigua expuesta en posición diagonal, semierguida, cerca de una de las entradas. Me gusta este parque. Tiene una zona con columpios y explanadas, donde se puede ir en bici y patinar. También tiene un auditorio, para eventos vecinales, aunque esas zonas no me interesan mucho. Hay otra parte en un extremo, que es la parte que quiero fotografiar. En esa parte hay árboles, césped y arbustos. Hay también unas rocas grandes dispuestas en el borde de un canalillo que suele estar seco. Suele haber bandadas de pájaros merodeando por las copas de los enormes pinos y también se ven pajarillos y palomas en el suelo. También hay algunos gatos. Todo un ecosistema urbano.
Tengo algunos sitios preferidos, pero dependiendo de la hora y el clima (si quiero sol, sombra o a medias), la gente que haya o mi intuición, me coloco en un sitio u otro para practicar taichi & chikung.
Algunas temporadas me da por practicar dentro de casa. A veces también practico en el balcón o en el terrado del edificio; a veces también en los jardines del Turia. Pero, si no llueve, suelo preferir el Parque del Oeste. Para los practicantes de taichi y chikung, un sitio como el Parque del Oeste, puede ser algo más que un sitio bonito o agradable. Es casi un compañero. Forma parte del entrenamiento. Cuando práctico chikung estático, los árboles, los arbustos o el suelo me sirven para fijar la atención si me apetece tener los ojos abiertos. Cuando hago taichi, voy sintiendo con las plantas de los pies las raices y protuberancias del suelo. El césped es mi colchoneta para estirar o relajarme. Algunas veces hasta me he echado una siestecilla en un banco despues de relajarme un poco. Entre semana, por la mañanas temprano, salto la valla del parque porque todavía está cerrado. Solo una vez los jardineros me han echado la bronca. Muchas veces me ven y pasan de mi. También, en más de una ocasión, me he escondido detrás de los árboles, del guardia que va con el silbato echando a todo el mundo cuando van a cerrar por la tarde, para seguir practicando un rato más. A veces pienso que sería mejor que lo dejaran abierto y todo el mundo pudiera usarlo a cualquier hora. Aunque casi me gusta más que durante unas horas sea mi parque.
Tengo algunos sitios preferidos, pero dependiendo de la hora y el clima (si quiero sol, sombra o a medias), la gente que haya o mi intuición, me coloco en un sitio u otro para practicar taichi & chikung.
Algunas temporadas me da por practicar dentro de casa. A veces también practico en el balcón o en el terrado del edificio; a veces también en los jardines del Turia. Pero, si no llueve, suelo preferir el Parque del Oeste. Para los practicantes de taichi y chikung, un sitio como el Parque del Oeste, puede ser algo más que un sitio bonito o agradable. Es casi un compañero. Forma parte del entrenamiento. Cuando práctico chikung estático, los árboles, los arbustos o el suelo me sirven para fijar la atención si me apetece tener los ojos abiertos. Cuando hago taichi, voy sintiendo con las plantas de los pies las raices y protuberancias del suelo. El césped es mi colchoneta para estirar o relajarme. Algunas veces hasta me he echado una siestecilla en un banco despues de relajarme un poco. Entre semana, por la mañanas temprano, salto la valla del parque porque todavía está cerrado. Solo una vez los jardineros me han echado la bronca. Muchas veces me ven y pasan de mi. También, en más de una ocasión, me he escondido detrás de los árboles, del guardia que va con el silbato echando a todo el mundo cuando van a cerrar por la tarde, para seguir practicando un rato más. A veces pienso que sería mejor que lo dejaran abierto y todo el mundo pudiera usarlo a cualquier hora. Aunque casi me gusta más que durante unas horas sea mi parque.
"Soltar la cuerda un poco"
En el tiempo que llevo practicando taichi y chi kung, de vez en cuando, ha llegado de manera más o menos inesperada la sensación de haber dado un paso importante en la práctica. Algún detalle sutil que de repente se comprende (o se cree comprender) y que parece que nos lleva a una mejor práctica. Alguna sensación en el cuerpo que se corresponde (o no) con algo que se ha leído o que nos han contado que puede ocurrir. En ocasiones creo que son cosas importantes y a veces son asuntos que no llevan a ningún lado.
Es dificil de decir, pues dado que no siempre se tiene a mano un profesor que pueda contestar todas nuestras dudas, solo una práctica constante podrá aclararnos las cosas. También ocurre que a veces olvidamos algo que nos pareció percibir en algun momento o que dió buen resultado y no volvemos a ello hasta tiempo después.
De un tiempo a esta parte llevo un "diario de práctica" donde anoto brevemente este tipo de cosas para no olvidarlas y considerarlas en perspectiva.
En las últimas anotaciones de mi diario hay dos cosas que han merecido mi atención y no debo olvidar.
La primera refiere a la posición de la lengua. Se sabe que durante toda la práctica la lengua se coloca en el paladar para cerrar el circuito energético de los meridianos governador (Du Mai) y concepción (Ren Mai) (pequeña circulación celeste). Ya hace unos años me di cuenta de que cometía una imprecisión al colocar la lengua demasiado hacia delante, tocando en ocasiones los dientes de arriba. Esto, como despues leí, en un libro de Yang Jwing Ming, y ya había experimentado, puede provocar una tendencia a un estado somnoliento desaconsejable para la práctica. Mi sensación es que se produce una"desviación" del circuito energético y el flujo de qi se desplaza hacia delante, hacia los propios dientes y encías (cuando el circuito se dice que va desde el paladar a la lengua y de ésta a la garganta); además de la sensación de "adormilarse".
Últimamente he vuelto a reconsiderar la posición de la lengua, colocándola un poco más hacia atrás todavía, lo cual me está dando buenos resultados. Creo que es un tema que merece considerar y, sobre todo, experimentar.
La segunda es "soltar la cuerda un poco". Se refiere a cultivar una actitud de "juego", de desapego por el resultado obtenido a la hora del entrenamiento. No tiene sentido tratar de realizar una meditación, siendo demasiado inflexible con los propios pensamientos. Hay que permitirsela necesaria libertad, para ser sinceros con nosotros mismos. Si uno está inquieto, habrá que reconocer esa inquietud. Si uno siente pereza y quiere detenerse, observa la pereza como parte de lo que sientes. No de manera intelectual o discursiva (aunque a veces viene bien verbalizar una situación o estado mental para "diluirlo") sino como sensación, como "energía". Una auto-represión del contenido mental , o un esfuerzo de concentración excesivo quizá sean contraproducentes.
El "arte" de la meditación pues, es posible que se halle, en encontrar un equilibrio entre "dejarse ir" y conservar cierto control para no "ir muy lejos" y volver al objeto de meditación (dan tian, por ejemplo, o la observación del propio vacío mental). O más bien en "observar con atención" más que realmente en controlar nada. No se. Me doy cuenta mientras escribo esto que no tiene mucho sentido para mi hablar de ello. Es dificil explicar con palabras las sutilezas de los entresijos de la actividad mental. Solo encontarnos directamente con la sensaciones puede acaso enseñarnos algo.
Es dificil de decir, pues dado que no siempre se tiene a mano un profesor que pueda contestar todas nuestras dudas, solo una práctica constante podrá aclararnos las cosas. También ocurre que a veces olvidamos algo que nos pareció percibir en algun momento o que dió buen resultado y no volvemos a ello hasta tiempo después.
De un tiempo a esta parte llevo un "diario de práctica" donde anoto brevemente este tipo de cosas para no olvidarlas y considerarlas en perspectiva.
En las últimas anotaciones de mi diario hay dos cosas que han merecido mi atención y no debo olvidar.
La primera refiere a la posición de la lengua. Se sabe que durante toda la práctica la lengua se coloca en el paladar para cerrar el circuito energético de los meridianos governador (Du Mai) y concepción (Ren Mai) (pequeña circulación celeste). Ya hace unos años me di cuenta de que cometía una imprecisión al colocar la lengua demasiado hacia delante, tocando en ocasiones los dientes de arriba. Esto, como despues leí, en un libro de Yang Jwing Ming, y ya había experimentado, puede provocar una tendencia a un estado somnoliento desaconsejable para la práctica. Mi sensación es que se produce una"desviación" del circuito energético y el flujo de qi se desplaza hacia delante, hacia los propios dientes y encías (cuando el circuito se dice que va desde el paladar a la lengua y de ésta a la garganta); además de la sensación de "adormilarse".
Últimamente he vuelto a reconsiderar la posición de la lengua, colocándola un poco más hacia atrás todavía, lo cual me está dando buenos resultados. Creo que es un tema que merece considerar y, sobre todo, experimentar.
La segunda es "soltar la cuerda un poco". Se refiere a cultivar una actitud de "juego", de desapego por el resultado obtenido a la hora del entrenamiento. No tiene sentido tratar de realizar una meditación, siendo demasiado inflexible con los propios pensamientos. Hay que permitirsela necesaria libertad, para ser sinceros con nosotros mismos. Si uno está inquieto, habrá que reconocer esa inquietud. Si uno siente pereza y quiere detenerse, observa la pereza como parte de lo que sientes. No de manera intelectual o discursiva (aunque a veces viene bien verbalizar una situación o estado mental para "diluirlo") sino como sensación, como "energía". Una auto-represión del contenido mental , o un esfuerzo de concentración excesivo quizá sean contraproducentes.
El "arte" de la meditación pues, es posible que se halle, en encontrar un equilibrio entre "dejarse ir" y conservar cierto control para no "ir muy lejos" y volver al objeto de meditación (dan tian, por ejemplo, o la observación del propio vacío mental). O más bien en "observar con atención" más que realmente en controlar nada. No se. Me doy cuenta mientras escribo esto que no tiene mucho sentido para mi hablar de ello. Es dificil explicar con palabras las sutilezas de los entresijos de la actividad mental. Solo encontarnos directamente con la sensaciones puede acaso enseñarnos algo.
Unas críticas.
Recientemente tras una clase de prueba una alumna, me comentaba muy educadamente un par de cosas sobre el método en las clases.
En un primer momento me sentí un poco molesto, ya que ella no tenía experiencia apenas en chikung. Aunque traté de disimularlo muy posiblemente ella se dio cuenta.
Más tarde, reflexionando, he tratado de obtener beneficio de sus críticas, ya que en parte, tenían bastante fundamento.
En primer lugar se refirió al hecho de que a lo largo de la clase apenas corregí los movimientos de las alumnas. Tenía razón y así se lo hice saber.
Uno se pone a practicar la forma lo mejor que sabe para que lo vean y lo imiten y eso es correcto. Pero luego hay que darse una vuelta y corregir.
El equilibrio entre la atención que el instructor dirige a si mismo y a los alumnos es importante y posiblemente es una de las claves de una buena enseñanza. Así que me lo apunto para el futuro.
En segundo lugar comentó que apenas dirigía las respiraciones. Aquí no estoy de acuerdo con ella y explico porqué.
Si bien es cierto que las formas (los movimientos) llevan asociada una ritmo de inspirar y expirar en cierto momento, la respiración ha de ser natural, fluida, relajada y nunca forzada. Por tanto, es conveniente señalar cuando se inspira y cuando se expira en relación con el movimiento, pero dejar luego que alumno siga su propio ritmo.
Cuando se está realizando un ejercicio sabemos que hay tres aspectos a tener en cuenta: movimiento, respiración y concentración. Ahora bien, en la didáctica de las técnicas, no se puede dar toda la información de una vez pues probablemente todo será olvidado. Con lo que una estrategia puede ser introducir los detalles poco a poco a lo largo de las diferentes clases. Dedicando una primera sesión a hacer hincapié en las posturas, una segunda recordando la postura y añadiendo los puntos de concentración y una tercera haciendo más hincapié en la respiración, y recordando todo lo demás. Este es el método que trato de utilizar (aunque en realidad todo está más mezclado y dependiendo, claro, del nivel de quien asista) . Así, dado que era su primera clase, en gran parte me dirigía a ella y por tanto apenas mencioné el tema de la respiración.
Por otro lado, en ocasiones, maestros reconocidos, indican que el alumno trate de sentir por si mismo como ha de respirar. La mayoría de las veces o hace perfecto. Y si no lo hace perfecto unas veces no importa. No le va a hacer daño. Será beneficioso igualmente.
El mismo ejercicio puede tener variaciones en la respiración e incluso ir totalmente al revés, según la escuela o el maestro.
Es una prueba de que lo más importante es que la respiración sea natural y relajada.
¡Sobre todo la primera vez que una practica chi kung! : )
Pienso que el aprendizaje del chi kung y quizás de cualquier otro arte se pueden distinguir dos aspectos. Por un lado todo lo relacionado con "el sentir", es decir, la relajación, el gozo del movimiento, la observación atenta -pero despreocupada- de sensaciones corporales, etc... Por otro lado, inevitablemente y dado que se trata también en parte de adquirir unos conocimientos (quizá no muy teóricos pero sin prácticos) entra en juego "el pensar", la parte más racional, interpretación de instrucciones, la psicomotricidad para coordinar, esfuerzo por memorizar, etc...
Ambos aspectos forman parte indispensable del aprendizaje, si bien es cierto que hay quien dice solo va a clases para relajarse o al menos que no le interesa mucho aprender demasiadas cosas, pero es claro que incluso en "relajarse" hay un aprendizaje implícito tanto en "el sentir" como en el "pensar". En la práctica, creo que el arte de enseñar está en buena parte en que ambos vayan de la mano o al menos haya un equilibrio bueno entre los dos.
En un primer momento me sentí un poco molesto, ya que ella no tenía experiencia apenas en chikung. Aunque traté de disimularlo muy posiblemente ella se dio cuenta.
Más tarde, reflexionando, he tratado de obtener beneficio de sus críticas, ya que en parte, tenían bastante fundamento.
En primer lugar se refirió al hecho de que a lo largo de la clase apenas corregí los movimientos de las alumnas. Tenía razón y así se lo hice saber.
Uno se pone a practicar la forma lo mejor que sabe para que lo vean y lo imiten y eso es correcto. Pero luego hay que darse una vuelta y corregir.
El equilibrio entre la atención que el instructor dirige a si mismo y a los alumnos es importante y posiblemente es una de las claves de una buena enseñanza. Así que me lo apunto para el futuro.
En segundo lugar comentó que apenas dirigía las respiraciones. Aquí no estoy de acuerdo con ella y explico porqué.
Si bien es cierto que las formas (los movimientos) llevan asociada una ritmo de inspirar y expirar en cierto momento, la respiración ha de ser natural, fluida, relajada y nunca forzada. Por tanto, es conveniente señalar cuando se inspira y cuando se expira en relación con el movimiento, pero dejar luego que alumno siga su propio ritmo.
Cuando se está realizando un ejercicio sabemos que hay tres aspectos a tener en cuenta: movimiento, respiración y concentración. Ahora bien, en la didáctica de las técnicas, no se puede dar toda la información de una vez pues probablemente todo será olvidado. Con lo que una estrategia puede ser introducir los detalles poco a poco a lo largo de las diferentes clases. Dedicando una primera sesión a hacer hincapié en las posturas, una segunda recordando la postura y añadiendo los puntos de concentración y una tercera haciendo más hincapié en la respiración, y recordando todo lo demás. Este es el método que trato de utilizar (aunque en realidad todo está más mezclado y dependiendo, claro, del nivel de quien asista) . Así, dado que era su primera clase, en gran parte me dirigía a ella y por tanto apenas mencioné el tema de la respiración.
Por otro lado, en ocasiones, maestros reconocidos, indican que el alumno trate de sentir por si mismo como ha de respirar. La mayoría de las veces o hace perfecto. Y si no lo hace perfecto unas veces no importa. No le va a hacer daño. Será beneficioso igualmente.
El mismo ejercicio puede tener variaciones en la respiración e incluso ir totalmente al revés, según la escuela o el maestro.
Es una prueba de que lo más importante es que la respiración sea natural y relajada.
¡Sobre todo la primera vez que una practica chi kung! : )
Pienso que el aprendizaje del chi kung y quizás de cualquier otro arte se pueden distinguir dos aspectos. Por un lado todo lo relacionado con "el sentir", es decir, la relajación, el gozo del movimiento, la observación atenta -pero despreocupada- de sensaciones corporales, etc... Por otro lado, inevitablemente y dado que se trata también en parte de adquirir unos conocimientos (quizá no muy teóricos pero sin prácticos) entra en juego "el pensar", la parte más racional, interpretación de instrucciones, la psicomotricidad para coordinar, esfuerzo por memorizar, etc...
Ambos aspectos forman parte indispensable del aprendizaje, si bien es cierto que hay quien dice solo va a clases para relajarse o al menos que no le interesa mucho aprender demasiadas cosas, pero es claro que incluso en "relajarse" hay un aprendizaje implícito tanto en "el sentir" como en el "pensar". En la práctica, creo que el arte de enseñar está en buena parte en que ambos vayan de la mano o al menos haya un equilibrio bueno entre los dos.
Los tres Tesoros (San Bao): 3. El Shen (el espíritu).
Shen.
El shen, tiene su sede en el dan tian superior, en la cabeza.
Como he mencionado se nutre del qi via chong mai y vaso gobernador (du mai).
El shen es el espíritu. Está relacionado con la inteligencia, la personalidad, y el entendimiento. También con la voluntad, y el estado de ánimo,
Un shen estable es en gran parte sinónimo de bienestar psicológico.
Pero, ¿Cómo lo entrenamos?
En primer lugar, como ya he dicho, es necesario nutrirlo, mediante el qi. Haciendo que el qi sea abundante en el dan tian podremos posteriormente nutrir el shen.
En segundo lugar, fortaleciendo el yi. Mediante una intención o yi fuerte controlaremos a la mente emocional, el xin, para que el shen, permanezca en su sede. Si la mente emocional, el xin, se sobrepone a la mente racional, al yi, el shen se dispersa y el pensamiento se torna confuso.
La manera por antonomasia de cultivar el shen y que conjuga las dos anteriores es la práctica de la pequeña circulación celeste.
En el entrenamiento qi gong tiene una gran importancia aprender, mediante la concentración, a proteger, cultivar y reforzar el shen. Para ello, por tanto, debemos entrenar el yi, la intención. A su vez, un shen, fuerte, estable y que permanece en su sede, será capaz de una intención poderosa para guiar el qi, para su nutrición.
Como vemos es un proceso circular, un circuito, en el que todo esta relacionado.
El jing alimenta a qi. El qi nutre al shen. Shen permite que yi guie al qi.
En la práctica el cultivo del shen esta muy relacionado con “limpiar” o “vaciar” la mente durante la práctica, lo que a su vez revierte en una mente racional o yi vigorosa y capaz de dominar la mente emocional xin. A la inversa una mente confusa y agitada no es capaz de almacenar qi en el dan tian inferior y menos de hacerlo ascender al dan tian superior. Por ejemplo, puede que nos encontremos practicando qi gong, con relativa concentración, pero tal vez en un momento determinado, nos entre la pereza y pensemos en dejarlo, para ir a casa a ver la televisión. Quizá nos imaginamos tumbados en la comodidad del sofá y eso nos da ganas de parar. Xin es la mente que genera esa pereza. Yi sería la parte de nuestro pensamiento que nos mueve a practicar tal cual hemos planeado sin dejarnos llevar por la pereza. Por eso se dice que la mente yi ha de controlar a la mente xin.
Un shen elevado se experimenta como una mayor agudeza y claridad mental, la mente está más ingeniosa e inspirada. El propósito último del qi gong es en gran parte ese refinamiento del shen.
Los practicantes de qi gong religioso, taoístas y budistas, aspiraban mediante el entrenamiento a refinar tanto el shen, que este lograra separarse del cuerpo, es decir, alcanzar la iluminación o budeidad.
El shen, tiene su sede en el dan tian superior, en la cabeza.
Como he mencionado se nutre del qi via chong mai y vaso gobernador (du mai).
El shen es el espíritu. Está relacionado con la inteligencia, la personalidad, y el entendimiento. También con la voluntad, y el estado de ánimo,
Un shen estable es en gran parte sinónimo de bienestar psicológico.
Pero, ¿Cómo lo entrenamos?
En primer lugar, como ya he dicho, es necesario nutrirlo, mediante el qi. Haciendo que el qi sea abundante en el dan tian podremos posteriormente nutrir el shen.
En segundo lugar, fortaleciendo el yi. Mediante una intención o yi fuerte controlaremos a la mente emocional, el xin, para que el shen, permanezca en su sede. Si la mente emocional, el xin, se sobrepone a la mente racional, al yi, el shen se dispersa y el pensamiento se torna confuso.
La manera por antonomasia de cultivar el shen y que conjuga las dos anteriores es la práctica de la pequeña circulación celeste.
En el entrenamiento qi gong tiene una gran importancia aprender, mediante la concentración, a proteger, cultivar y reforzar el shen. Para ello, por tanto, debemos entrenar el yi, la intención. A su vez, un shen, fuerte, estable y que permanece en su sede, será capaz de una intención poderosa para guiar el qi, para su nutrición.
Como vemos es un proceso circular, un circuito, en el que todo esta relacionado.
El jing alimenta a qi. El qi nutre al shen. Shen permite que yi guie al qi.
En la práctica el cultivo del shen esta muy relacionado con “limpiar” o “vaciar” la mente durante la práctica, lo que a su vez revierte en una mente racional o yi vigorosa y capaz de dominar la mente emocional xin. A la inversa una mente confusa y agitada no es capaz de almacenar qi en el dan tian inferior y menos de hacerlo ascender al dan tian superior. Por ejemplo, puede que nos encontremos practicando qi gong, con relativa concentración, pero tal vez en un momento determinado, nos entre la pereza y pensemos en dejarlo, para ir a casa a ver la televisión. Quizá nos imaginamos tumbados en la comodidad del sofá y eso nos da ganas de parar. Xin es la mente que genera esa pereza. Yi sería la parte de nuestro pensamiento que nos mueve a practicar tal cual hemos planeado sin dejarnos llevar por la pereza. Por eso se dice que la mente yi ha de controlar a la mente xin.
Un shen elevado se experimenta como una mayor agudeza y claridad mental, la mente está más ingeniosa e inspirada. El propósito último del qi gong es en gran parte ese refinamiento del shen.
Los practicantes de qi gong religioso, taoístas y budistas, aspiraban mediante el entrenamiento a refinar tanto el shen, que este lograra separarse del cuerpo, es decir, alcanzar la iluminación o budeidad.
Los tres tesoros (San Bao): 2. El qi (el aliento).
Qi.
En segundo lugar, tenemos el qi. Hay que diferenciar cuando hablamos de qi en el contexto de los tres tesoros, de cuando se hace en general, porque entonces se le da un sentido amplio de energía. Mientras que en los tres tesoros, es algo más concreto, un tipo de energía por decirlo así.
Sabemos que la esencia original o yuan jing reside en los riñones y suprarrenales. Este jing se mueve de manera natural al dan tian, transformándose en el qi de agua, también llamado qi prenatal (por provenir del jing heredado de los padres) o también yuang qi (qi o energía original, por provenir del yuang jing o jing-esencia original).
La sede del jing adquirido o ying jing se considera el dan tian medio (en el centro del pecho), cerca, por un lado, del sistema estómago-bazo, donde se empieza a procesar el alimento, y de los pulmones, donde el aire también se procesa para extraer lo necesario, expulsando lo innecesario. De ambas fuentes alimento y aire, se refina el llamado qi de fuego, o qi postnatal.
Ambos qi, de agua y de fuego, son necesarios, si bien, se considera que siempre se tiende a tener demasiado qi de fuego (a no ser que exista una enfermedad y el cuerpo esté muy debilitado), por lo que hay trabajar para aumentar el de agua y que éste enfríe al de fuego.
Demasiado qi de fuego tiende a calentar demasiado los órganos, sufriendo éstos un desgaste prematuro. También puede originar un pensamiento confuso o desordenado, como veremos.
Estos dos tipos de qi, de agua y de fuego, se relacionan respectivamente con el yi, o mente lógica, racional y de sabiduría, o xin o mente emocional. En general, es necesario un yi fuerte para que sea capaz de dominar al xin.
Sobre el yi y el xin ya escribí un pequeña explicación.
¿Cómo trabajamos el qi?
Por un lado para evitar tener demasiado qi de fuego en comparación con qi de agua, tendremos que hacer descender el qi de fuego (proveniente de los alimentos y el aire) hacia el dan tian, donde se mezclará con el qi de agua (que proviene de la esencia original de los riñones) y será enfriado.
Por otro lado, aunque la transformación y tránsito de yuang jing a yuang qi se produce de manera natural, lógicamente podemos trabajar sobre ella. Como ya se ha dicho anteriormente, mediante la respiración en el dan tian inferior, podemos mejorar este proceso de refinamiento de jing a qi, y también hacer que el qi de fuego descienda desde el dan tian medio al inferior.
La respiración en el dan tian se revela como clave tanto para la transformación del jing, como para el enfriamiento del qi de fuego.
Pero además de descender el qi al dan tian, habremos de hacerlo descender más abajo. Hasta la cavidad hui yin, en el perineo, donde se bifurcará por el vaso gobernador en la espalda, iniciando la pequeña circulación, y por el canal central o chong mai que recorre la columna hasta el cerebro. Esta es la manera de nutrir y alimentar al tercero de los tres tesoros: el shen.
En segundo lugar, tenemos el qi. Hay que diferenciar cuando hablamos de qi en el contexto de los tres tesoros, de cuando se hace en general, porque entonces se le da un sentido amplio de energía. Mientras que en los tres tesoros, es algo más concreto, un tipo de energía por decirlo así.
Sabemos que la esencia original o yuan jing reside en los riñones y suprarrenales. Este jing se mueve de manera natural al dan tian, transformándose en el qi de agua, también llamado qi prenatal (por provenir del jing heredado de los padres) o también yuang qi (qi o energía original, por provenir del yuang jing o jing-esencia original).
La sede del jing adquirido o ying jing se considera el dan tian medio (en el centro del pecho), cerca, por un lado, del sistema estómago-bazo, donde se empieza a procesar el alimento, y de los pulmones, donde el aire también se procesa para extraer lo necesario, expulsando lo innecesario. De ambas fuentes alimento y aire, se refina el llamado qi de fuego, o qi postnatal.
Ambos qi, de agua y de fuego, son necesarios, si bien, se considera que siempre se tiende a tener demasiado qi de fuego (a no ser que exista una enfermedad y el cuerpo esté muy debilitado), por lo que hay trabajar para aumentar el de agua y que éste enfríe al de fuego.
Demasiado qi de fuego tiende a calentar demasiado los órganos, sufriendo éstos un desgaste prematuro. También puede originar un pensamiento confuso o desordenado, como veremos.
Estos dos tipos de qi, de agua y de fuego, se relacionan respectivamente con el yi, o mente lógica, racional y de sabiduría, o xin o mente emocional. En general, es necesario un yi fuerte para que sea capaz de dominar al xin.
Sobre el yi y el xin ya escribí un pequeña explicación.
¿Cómo trabajamos el qi?
Por un lado para evitar tener demasiado qi de fuego en comparación con qi de agua, tendremos que hacer descender el qi de fuego (proveniente de los alimentos y el aire) hacia el dan tian, donde se mezclará con el qi de agua (que proviene de la esencia original de los riñones) y será enfriado.
Por otro lado, aunque la transformación y tránsito de yuang jing a yuang qi se produce de manera natural, lógicamente podemos trabajar sobre ella. Como ya se ha dicho anteriormente, mediante la respiración en el dan tian inferior, podemos mejorar este proceso de refinamiento de jing a qi, y también hacer que el qi de fuego descienda desde el dan tian medio al inferior.
La respiración en el dan tian se revela como clave tanto para la transformación del jing, como para el enfriamiento del qi de fuego.
Pero además de descender el qi al dan tian, habremos de hacerlo descender más abajo. Hasta la cavidad hui yin, en el perineo, donde se bifurcará por el vaso gobernador en la espalda, iniciando la pequeña circulación, y por el canal central o chong mai que recorre la columna hasta el cerebro. Esta es la manera de nutrir y alimentar al tercero de los tres tesoros: el shen.
Los tres tesoros (San Bao): 1. Jing (la esencia).
Trataré de resumir algo sobre estos conceptos, considerados clave en el entrenamiento qi gong.
Los tres tesoros son una explicación, un modelo relativamente simple para explicar el funcionamiento energético humano, sobre todo en términos de entrenamiento qi gong.
Cada uno de los tres tesoros esta relacionado con uno de los dan tians, ofrece explicación para una clase de energía y necesita ser entrenado de una manera. Pero los tres son parte de un sistema y dependen mutuamente los unos de los otros, como voy a tratar de explicar.
Jing.
El primero de ellos es el jing o a la esencia. La esencia hace referencia a dos cosas; así, podemos hablar de yuan jing o esencia original y ying jing o esencia adquirida.
La esencia original o yuan jing es el capital energético heredado de los padres. Es la fuente más importante de salud y vitalidad. Depende del estado del propio jing de los padres en el momento de la concepción. No se puede aumentar, sino que va disminuyendo gradualmente a lo largo de los años.
Se dice que el trabajo, por tanto. del entrenamiento qi gong va encaminado a conservarlo, a protegerlo, a que no se desgaste demasiado rápido.
Según la MTCH, el jing reside en el conjunto de riñones-suprarrenales, cerca por tanto y en relación con el dan tian inferior.
El jing esta muy relacionado con la energía sexual, de tal manera que se desgasta con ésta. En realidad no con la actividad sexual en sí. El desgaste se produce en los hombres con la eyaculación, por lo que hay que controlar que el número de éstas no sea excesivo, para no dilapidar el jing. Este tema es delicado, pues, en nuestra cultura, es algo muy extraño, renunciar a la eyaculación, y se considera que ésta va unida necesariamente al orgasmo masculino, aunque se sabe que no es necesariamente así. En cuanto a las mujeres se considera que tienen una energía sexual casi ilimitada por ser la suya de naturaleza o polaridad yin. A diferencia de los hombres, los fluidos sexuales femeninos son reabsorbidos en gran parte y además al recibir bastante energía yang del hombre compensan un posible desgaste de su propia energía durante el coito. La polaridad sexual del hombre es yang, y por ello limitada. Varios libros de Mantak Chia tratan este tema con detalle que es considerado de suma importancia en las etapas avanzados del entrenamiento qi gong.
El jing original, o yuan jing, se desplaza desde el sistema riñones-suprarrenales hacia el dan tian inferior, transformándose en qi de manera natural, aunque podemos influir en este proceso. Un ejemplo de cómo hacerlo está en un uno de los ejercicios de las ocho piezas de brocado en posición sentado: en él, se frotan las palmas de las manos, luego se masajean los riñones, y luego, con retención respiratoria, se guía el qi con la intención desde los riñones al dan tian. La respiración en el dan tian por sí misma también sería un método –de hecho, el método por antonomasia- para aumentar y mejorar la transformación de jing en qi.
El ying jing, o esencia adquirida, es la esencia energética que extraemos de los alimentos y del aire.
Podemos trabajar sobre el ying jing básicamente de tres maneras:
-llevando una buena alimentación. Hay libros enteros sobre este tema, pero se puede decir, que en general, la verduras y frutas frescas, proporcionan un qi más fresco, y la cocción al vapor su estado óptimo.
-respirando aire de buena calidad.
-realizando una buena respiración.
Los tres tesoros son una explicación, un modelo relativamente simple para explicar el funcionamiento energético humano, sobre todo en términos de entrenamiento qi gong.
Cada uno de los tres tesoros esta relacionado con uno de los dan tians, ofrece explicación para una clase de energía y necesita ser entrenado de una manera. Pero los tres son parte de un sistema y dependen mutuamente los unos de los otros, como voy a tratar de explicar.
Jing.
El primero de ellos es el jing o a la esencia. La esencia hace referencia a dos cosas; así, podemos hablar de yuan jing o esencia original y ying jing o esencia adquirida.
La esencia original o yuan jing es el capital energético heredado de los padres. Es la fuente más importante de salud y vitalidad. Depende del estado del propio jing de los padres en el momento de la concepción. No se puede aumentar, sino que va disminuyendo gradualmente a lo largo de los años.
Se dice que el trabajo, por tanto. del entrenamiento qi gong va encaminado a conservarlo, a protegerlo, a que no se desgaste demasiado rápido.
Según la MTCH, el jing reside en el conjunto de riñones-suprarrenales, cerca por tanto y en relación con el dan tian inferior.
El jing esta muy relacionado con la energía sexual, de tal manera que se desgasta con ésta. En realidad no con la actividad sexual en sí. El desgaste se produce en los hombres con la eyaculación, por lo que hay que controlar que el número de éstas no sea excesivo, para no dilapidar el jing. Este tema es delicado, pues, en nuestra cultura, es algo muy extraño, renunciar a la eyaculación, y se considera que ésta va unida necesariamente al orgasmo masculino, aunque se sabe que no es necesariamente así. En cuanto a las mujeres se considera que tienen una energía sexual casi ilimitada por ser la suya de naturaleza o polaridad yin. A diferencia de los hombres, los fluidos sexuales femeninos son reabsorbidos en gran parte y además al recibir bastante energía yang del hombre compensan un posible desgaste de su propia energía durante el coito. La polaridad sexual del hombre es yang, y por ello limitada. Varios libros de Mantak Chia tratan este tema con detalle que es considerado de suma importancia en las etapas avanzados del entrenamiento qi gong.
El jing original, o yuan jing, se desplaza desde el sistema riñones-suprarrenales hacia el dan tian inferior, transformándose en qi de manera natural, aunque podemos influir en este proceso. Un ejemplo de cómo hacerlo está en un uno de los ejercicios de las ocho piezas de brocado en posición sentado: en él, se frotan las palmas de las manos, luego se masajean los riñones, y luego, con retención respiratoria, se guía el qi con la intención desde los riñones al dan tian. La respiración en el dan tian por sí misma también sería un método –de hecho, el método por antonomasia- para aumentar y mejorar la transformación de jing en qi.
El ying jing, o esencia adquirida, es la esencia energética que extraemos de los alimentos y del aire.
Podemos trabajar sobre el ying jing básicamente de tres maneras:
-llevando una buena alimentación. Hay libros enteros sobre este tema, pero se puede decir, que en general, la verduras y frutas frescas, proporcionan un qi más fresco, y la cocción al vapor su estado óptimo.
-respirando aire de buena calidad.
-realizando una buena respiración.
WU JI. POSTURA BÁSICA DE PIÉ.
INTRODUCCIÓN:
Uno de los trabajos básicos y más importantes al practicar chi kung es cuidar con detalle nuestra postura al estar de pié. Existen técnicas que se practican sentado, algunas tumbado, pero la mayoría se realizan de pié, por lo que, estar de pié será importante para cualquier ejercicio que hagamos. Pero además el estar de pié se considera un chi kung en si mismo. Es decir: estar de pie se considera un entrenamiento, para adquirir fortaleza física y mental, para la autosanación o prevención de enfermedades.
Pero no hablamos de estar de pie de cualquier manera, sino prestando atención a unos cuantos detalles. No son complicados, pero profundar en ellos, es trabajo de mucha práctica. Sin embargo desde el principio es beneficioso.
No hay que olvidar que el chi kung fue, en parte, desarrollado por taoístas y budistas interesados en la meditación para su desarrollo espiritual. Nosotros podemos utilizarlo para la mejora personal sea cual sea nuestro interés. Digo esto porque el estar unos minutos con total atención a la postura y la respiración es, de hecho, meditación. Wu ji significa algo así como vacío absoluto. Yo diría más prosaicamente que se trata de relajarse de pie.
POSTURA:
Pies: Los pies se colocan a una distancia del ancho de hombros con las puntas mirando hacia delante. Trataremos de maximizar la superficie de contacto con el suelo y tratar de que el peso se sienta aproximadamente el centro de la planta, tanto vertical como horizontalmente. Para ello, en cuanto a la vertical, haremos un suave balanceo del cuerpo, cambiando el peso con claridad entre la punta y el talón, reduciendo progresivamente el balanceo hasta quedar en el centro. En cuanto a la horizontal, jugaremos con la distancia entre las rodillas, ya que esto modifica el apoyo del pie en este eje. Hay más detalles, pero para empezar esto es bastante trabajo ya.
Rodillas: Flexionaremos muy ligeramente las rodillas. En posturas más avanzadas, se flexiona más, pero al principio basta con no ponerlas rígidas. Se trata de relajarlas, para que fluye bien la sangre (y el chi). Un instructor nos recordaba: “Aflojad las rodillas un poco más a ver si todavía pueden con vuestro peso“.
Cadera: El gesto de aflojar las rodillas debe hacer que el hueso sacro vaya hacia abajo y hacia adelante un poquito, reduciendo la curva que suele tener la zona lumbar. Además tratamos de relajar las ingles, zona importante de unión entre las dos mitades del cuerpo.
Hombros: Los dejamos caer. Una imagen que puede ayudar es tratar de sentir el peso de los brazos. Existe una tendencia bastante generalizada a llevar los hombros tensos y hacia arriba.
Cabeza y cuello: Hay una imagen fundamental en este trabajo que es imaginar como un hilo que tira de la coronilla con suavidad hacia el cielo. De esta manera estiramos ligeramente las cervicales hacia arriba. El mentón puede ir en este movimiento ligerísimamente hacia dentro y hacia abajo.
Es interesante también realizar un examen de todos el cuerpo, por zonas, para soltarlas y ralajarlas una a una. De arriba abajo o al revés pero siempre parte a parte (frente, ojos, mejilla, cuello, cuero cabelludo, hombros, etc...) tomando unos segundos para relajar cada zona.
Con estos detalles tenemos lo referente a la postura Wu ji. Al principio hay que ir poco a poco, con la práctica, posiblemente, de un vistazo rápido, nos colocaremos bien. No obstante, durante toda la práctica hay que prestar atención a todo lo dicho e ir corrigiendo si se siente que se debe hacer. El cuerpo, con la experiencia te va indicando modificaciones paulatinamente más sutiles, que hacen que se produzcan cambios en la estructura corporal. Una compañera, practicante de chi kung, jovencita de más de 60 años, comentaba como sus amistades después de un tiempo sin verse le habían dicho ¡que había crecido! En efecto, en esta postura sometemos a la columna a un estiramiento por sus extremos, siendo enormemente beneficioso para las vértebras y los discos intervertebrales.
RESPIRACIÓN:
En un primer momento es una buena idea simplemente tomar conciencia del proceso de respirar. Para ello podemos fijarnos en la sensación que produce el aire al entrar y salir de la nariz y centrarnos en ella. Es algo sencillo. La complicación es que la mente, intentará moverse hacia otros sitios como siempre hace y tendremos que hacerla volver a la sencillez del aire en la nariz. Es importante recordar que no hay que tratar de cambiar la respiración, o por lo menos, no demasiado. Al observarla, probablemente ella sola se regulará haciéndose más lenta, fluida y profunda.
CONCENTRACIÓN:
Una vez tengamos una buena postura y notemos que nuestra respiración se ha sosegado podemos concentranos en la imagen de una pelota pequeña (como de ping-pong) luminosa situada en el tantien. Con la inspiración la pelota se ilumina un poco y con la expiración se "apaga" otro poco.
El tantien (o dantian) inferior se sitúa a tres o cuatro dedos por debajo del ombligo y hacia el interior del abdomen. Esta imagen nos servirá para ir tomando conciencia de la zona del tantien, considerada como el centro energético del cuerpo. En cuanto a la concentración esta es una manera, no la única. Lo importante es llevar la atención a esa zona. Aprender a hacerlo es algo sutil y poderoso. Pero sin agobios. Vamos a distraernos una y mil veces. Es lo normal. Simplemente se vuelve al trabajo o quizá mejor dicho al juego, pues quizá sea la mejor manera de enfocarlo, como un juego.
Una sesión de chi kung suele incluir unos minutos en esta postura. Se puede empezar por dos o tres minutos e ir incrementando paulatinamente. Se pueden contar la respiraciones para “medir” aproximadamente el tiempo que se lleva y como ayuda para no distraerse.
Por último, añadir que mantendremos esta postura mientras no se diga otra cosa. Es decir en cualquier ejercicio, habrá que tener en cuenta los principios de wu ji: no tensar los hombros, mantener las rodillas un poquito flexionada, maximizar la superficie de contacto con el suelo e imaginar un hilo que tira de la coronilla hacia arriba.
Uno de los trabajos básicos y más importantes al practicar chi kung es cuidar con detalle nuestra postura al estar de pié. Existen técnicas que se practican sentado, algunas tumbado, pero la mayoría se realizan de pié, por lo que, estar de pié será importante para cualquier ejercicio que hagamos. Pero además el estar de pié se considera un chi kung en si mismo. Es decir: estar de pie se considera un entrenamiento, para adquirir fortaleza física y mental, para la autosanación o prevención de enfermedades.
Pero no hablamos de estar de pie de cualquier manera, sino prestando atención a unos cuantos detalles. No son complicados, pero profundar en ellos, es trabajo de mucha práctica. Sin embargo desde el principio es beneficioso.
No hay que olvidar que el chi kung fue, en parte, desarrollado por taoístas y budistas interesados en la meditación para su desarrollo espiritual. Nosotros podemos utilizarlo para la mejora personal sea cual sea nuestro interés. Digo esto porque el estar unos minutos con total atención a la postura y la respiración es, de hecho, meditación. Wu ji significa algo así como vacío absoluto. Yo diría más prosaicamente que se trata de relajarse de pie.
POSTURA:
Pies: Los pies se colocan a una distancia del ancho de hombros con las puntas mirando hacia delante. Trataremos de maximizar la superficie de contacto con el suelo y tratar de que el peso se sienta aproximadamente el centro de la planta, tanto vertical como horizontalmente. Para ello, en cuanto a la vertical, haremos un suave balanceo del cuerpo, cambiando el peso con claridad entre la punta y el talón, reduciendo progresivamente el balanceo hasta quedar en el centro. En cuanto a la horizontal, jugaremos con la distancia entre las rodillas, ya que esto modifica el apoyo del pie en este eje. Hay más detalles, pero para empezar esto es bastante trabajo ya.
Rodillas: Flexionaremos muy ligeramente las rodillas. En posturas más avanzadas, se flexiona más, pero al principio basta con no ponerlas rígidas. Se trata de relajarlas, para que fluye bien la sangre (y el chi). Un instructor nos recordaba: “Aflojad las rodillas un poco más a ver si todavía pueden con vuestro peso“.
Cadera: El gesto de aflojar las rodillas debe hacer que el hueso sacro vaya hacia abajo y hacia adelante un poquito, reduciendo la curva que suele tener la zona lumbar. Además tratamos de relajar las ingles, zona importante de unión entre las dos mitades del cuerpo.
Hombros: Los dejamos caer. Una imagen que puede ayudar es tratar de sentir el peso de los brazos. Existe una tendencia bastante generalizada a llevar los hombros tensos y hacia arriba.
Cabeza y cuello: Hay una imagen fundamental en este trabajo que es imaginar como un hilo que tira de la coronilla con suavidad hacia el cielo. De esta manera estiramos ligeramente las cervicales hacia arriba. El mentón puede ir en este movimiento ligerísimamente hacia dentro y hacia abajo.
Es interesante también realizar un examen de todos el cuerpo, por zonas, para soltarlas y ralajarlas una a una. De arriba abajo o al revés pero siempre parte a parte (frente, ojos, mejilla, cuello, cuero cabelludo, hombros, etc...) tomando unos segundos para relajar cada zona.
Con estos detalles tenemos lo referente a la postura Wu ji. Al principio hay que ir poco a poco, con la práctica, posiblemente, de un vistazo rápido, nos colocaremos bien. No obstante, durante toda la práctica hay que prestar atención a todo lo dicho e ir corrigiendo si se siente que se debe hacer. El cuerpo, con la experiencia te va indicando modificaciones paulatinamente más sutiles, que hacen que se produzcan cambios en la estructura corporal. Una compañera, practicante de chi kung, jovencita de más de 60 años, comentaba como sus amistades después de un tiempo sin verse le habían dicho ¡que había crecido! En efecto, en esta postura sometemos a la columna a un estiramiento por sus extremos, siendo enormemente beneficioso para las vértebras y los discos intervertebrales.
RESPIRACIÓN:
En un primer momento es una buena idea simplemente tomar conciencia del proceso de respirar. Para ello podemos fijarnos en la sensación que produce el aire al entrar y salir de la nariz y centrarnos en ella. Es algo sencillo. La complicación es que la mente, intentará moverse hacia otros sitios como siempre hace y tendremos que hacerla volver a la sencillez del aire en la nariz. Es importante recordar que no hay que tratar de cambiar la respiración, o por lo menos, no demasiado. Al observarla, probablemente ella sola se regulará haciéndose más lenta, fluida y profunda.
CONCENTRACIÓN:
Una vez tengamos una buena postura y notemos que nuestra respiración se ha sosegado podemos concentranos en la imagen de una pelota pequeña (como de ping-pong) luminosa situada en el tantien. Con la inspiración la pelota se ilumina un poco y con la expiración se "apaga" otro poco.
El tantien (o dantian) inferior se sitúa a tres o cuatro dedos por debajo del ombligo y hacia el interior del abdomen. Esta imagen nos servirá para ir tomando conciencia de la zona del tantien, considerada como el centro energético del cuerpo. En cuanto a la concentración esta es una manera, no la única. Lo importante es llevar la atención a esa zona. Aprender a hacerlo es algo sutil y poderoso. Pero sin agobios. Vamos a distraernos una y mil veces. Es lo normal. Simplemente se vuelve al trabajo o quizá mejor dicho al juego, pues quizá sea la mejor manera de enfocarlo, como un juego.
Una sesión de chi kung suele incluir unos minutos en esta postura. Se puede empezar por dos o tres minutos e ir incrementando paulatinamente. Se pueden contar la respiraciones para “medir” aproximadamente el tiempo que se lleva y como ayuda para no distraerse.
Por último, añadir que mantendremos esta postura mientras no se diga otra cosa. Es decir en cualquier ejercicio, habrá que tener en cuenta los principios de wu ji: no tensar los hombros, mantener las rodillas un poquito flexionada, maximizar la superficie de contacto con el suelo e imaginar un hilo que tira de la coronilla hacia arriba.
Método en las clases: una de preguntas y dudas.
Cuando me he visto, al frente de una clase de chi kung, me han surgido numerosos interrogantes y dudas, que poco a poco intento ir resolviendo. Me refiero al método de trasmisión. A estrategias de comunicación efectiva y ese tipo de cosas. Es decir: "cómo" tratar de enseñar.
El "qué", la materia, los ejercicios o las técnicas procuro tenerlas muy claras. Si no es así, no enseñar eso es lo único honesto que se puede hacer.
Como decía me surgen varias dudas. En primer lugar, la organización del tiempo en la clase. ¿Cuánto tiempo dedicar a cada parte de la clase?. Y dentro de cada parte de la clase, ¿hacer pocas técnicas con muchas repeticiones, o al revés, muchas técnicas con menos repeticiones?. Otra duda es ¿cuál es la proporción de ejercicios "conocidos" por la mayoría de los alumnos respecto de los que sean nuevos para ellos? Otra duda más general y relacionada con todo lo anterior es si tener la clase absolutamente preparada o por el contrario dejarse llevar por lo que vaya apeteciendo, o intuyéndose más efectivo en ese momento determinado. ¿Qué grado de atención dedicar a uno mismo o a los alumnos en la realización de los ejercicios? ¿Hacer siempre algo muy parecido, o por el contario ir cambiando?
Uno ha estudiado un curso que se supone que le capacita para ser "instructor" de chikung. Pero aunque el nivel de la capacitación recibida sea muy bueno (y así considero la que yo recibí), en la práctica, supongo que, como todo en la vida, uno aprende "haciendo" lo que quiere aprender. Así que si uno esta interesado en aprender a enseñar, no hay más remedio que aprender a enseñar enseñando. En el proceso, me temo que los alumnos a veces son como conejillos de indias, con los cuales uno comete a veces torpezas. A fuerza de prueba y error y fijándose en sus maestros, supongo que uno va aprendiendo "un método" de trasmisión; efectivo en el mejor de los casos, aunque no hay ninguna garantía de que sea así. Lo único que uno puede garantizar es su ilusión y sus ganas por hacerlo lo mejor posible, la humildad para reconocer sus carencias, y el respeto y el cariño por lo que se intenta enseñar.
El "qué", la materia, los ejercicios o las técnicas procuro tenerlas muy claras. Si no es así, no enseñar eso es lo único honesto que se puede hacer.
Como decía me surgen varias dudas. En primer lugar, la organización del tiempo en la clase. ¿Cuánto tiempo dedicar a cada parte de la clase?. Y dentro de cada parte de la clase, ¿hacer pocas técnicas con muchas repeticiones, o al revés, muchas técnicas con menos repeticiones?. Otra duda es ¿cuál es la proporción de ejercicios "conocidos" por la mayoría de los alumnos respecto de los que sean nuevos para ellos? Otra duda más general y relacionada con todo lo anterior es si tener la clase absolutamente preparada o por el contrario dejarse llevar por lo que vaya apeteciendo, o intuyéndose más efectivo en ese momento determinado. ¿Qué grado de atención dedicar a uno mismo o a los alumnos en la realización de los ejercicios? ¿Hacer siempre algo muy parecido, o por el contario ir cambiando?
Uno ha estudiado un curso que se supone que le capacita para ser "instructor" de chikung. Pero aunque el nivel de la capacitación recibida sea muy bueno (y así considero la que yo recibí), en la práctica, supongo que, como todo en la vida, uno aprende "haciendo" lo que quiere aprender. Así que si uno esta interesado en aprender a enseñar, no hay más remedio que aprender a enseñar enseñando. En el proceso, me temo que los alumnos a veces son como conejillos de indias, con los cuales uno comete a veces torpezas. A fuerza de prueba y error y fijándose en sus maestros, supongo que uno va aprendiendo "un método" de trasmisión; efectivo en el mejor de los casos, aunque no hay ninguna garantía de que sea así. Lo único que uno puede garantizar es su ilusión y sus ganas por hacerlo lo mejor posible, la humildad para reconocer sus carencias, y el respeto y el cariño por lo que se intenta enseñar.
Pequeña circulación celeste
También conocida como "órbita microcósmica", la pequeña circulación celeste hace referencia al trayecto de los dos principales meridianos del cuerpo.
El meridiano du, o vaso gobernador que va desde el perineo, hacia atrás y hacia arriba, siguiendo en línea recta por la columna vertebral hasta el cráneo, pasa por la línea imaginaria que lo divide y baja por la frente y la nariz, acabando sobre el labio superior.
El meridiano ren o vaso concepción comienza debajo del labio inferior y sigue en linea recta descendente por la garganta, tórax, abdomen y genitales para llegar al perineo.
La meditación de la pequeña circulación celeste consiste basicamente en tratar de guiar el chi por el circuito formado por estos dos meridianos.
Se comienza tomando conciencia de la postura (sedente o de pie) y de la respiración. Se coloca la lengua en el paladar durante toda la práctica.
A continuación nos concentramos un tiempo en el tantien (6 VC), situado en la zona del abdomen, a tres dedos por debajo del ombligo y dos dedos hacia el interior del cuerpo. Simplemente tratamos de enfocar allí nuestra "mirada interna". Después de unas cuantas respiraciones, dirigimos nuestra atención al perineo, punto hui yin o 1 VC. A partir de este punto, subimos por la espalda recorriendo el camino del meridiano du hasta bai hui (20 VG) en la coronilla, y desde aquí hasta el entrecejo (yintang) donde se penetra un par de centímetros hacia el interior y se baja a tianchi, que corresponde con un punto en el paladar donde aproximadamente habremos colocado la lengua (que cierra el circuito). Desde aquí bajamos por la garganta, siguiendo el camino del meridiano ren hasta el perineo (hui yin, 1 VC).
Se habría completado así una circulación. Se repite.
Se dice que la circulación esta abierta cuando se siente claramente una sensación particular a lo largo del recorrido. Normalmente sentiremos mejor algunas zonas que otras, o quizá no se sienta nada.
Se puede también efectuar el trabajo de concentrarse durante bastante tiempo en un solo punto de la órbita para luego pasar al siguiente. Así se va adquiriendo conciencia de cada zona.
Yo trato de hacer los dos. Hago la circulación unas cuantas veces y luego me concentro en algunos puntos unas cuantas respiraciones para "abrirlos" y despues vuelvo a circular. Los puntos usados tradicionamente para este entrenamiento son los señalados en el esquema de la izquierda, aunque se puede hacer simplificado en menos puntos.
Al acabar es importante redistribuir la energía. Se acaba en el tantien haciendo girar la energía 36 veces en el sentido de las agujas del reloj y 24 en el opuesto los hombres. Las mujeres al contrario. Yo reconozco ser muy desobediente en esto y jamás lo cuento. Probablemente debería hacerlo.
Se puede realizar la respiración abdominal normal o invertida, teniendo especial cuidado con la invertida en el caso de las enfermedades anteriormente citadas.
Esta ha sido una pequeña introducción a la "pequeña circulación celeste". Me doy cuenta escribiendo estos articulillos, que quizá debería pararme a explicar cosas más sencillas, como la postura básica de pié, tipos de respiración, qué es el tantien, etc... Intentaré hacerlo en próximas entradas.
El meridiano du, o vaso gobernador que va desde el perineo, hacia atrás y hacia arriba, siguiendo en línea recta por la columna vertebral hasta el cráneo, pasa por la línea imaginaria que lo divide y baja por la frente y la nariz, acabando sobre el labio superior.
El meridiano ren o vaso concepción comienza debajo del labio inferior y sigue en linea recta descendente por la garganta, tórax, abdomen y genitales para llegar al perineo.
La meditación de la pequeña circulación celeste consiste basicamente en tratar de guiar el chi por el circuito formado por estos dos meridianos.
Se comienza tomando conciencia de la postura (sedente o de pie) y de la respiración. Se coloca la lengua en el paladar durante toda la práctica.
A continuación nos concentramos un tiempo en el tantien (6 VC), situado en la zona del abdomen, a tres dedos por debajo del ombligo y dos dedos hacia el interior del cuerpo. Simplemente tratamos de enfocar allí nuestra "mirada interna". Después de unas cuantas respiraciones, dirigimos nuestra atención al perineo, punto hui yin o 1 VC. A partir de este punto, subimos por la espalda recorriendo el camino del meridiano du hasta bai hui (20 VG) en la coronilla, y desde aquí hasta el entrecejo (yintang) donde se penetra un par de centímetros hacia el interior y se baja a tianchi, que corresponde con un punto en el paladar donde aproximadamente habremos colocado la lengua (que cierra el circuito). Desde aquí bajamos por la garganta, siguiendo el camino del meridiano ren hasta el perineo (hui yin, 1 VC).Se habría completado así una circulación. Se repite.
Se dice que la circulación esta abierta cuando se siente claramente una sensación particular a lo largo del recorrido. Normalmente sentiremos mejor algunas zonas que otras, o quizá no se sienta nada.
Se puede también efectuar el trabajo de concentrarse durante bastante tiempo en un solo punto de la órbita para luego pasar al siguiente. Así se va adquiriendo conciencia de cada zona.
Yo trato de hacer los dos. Hago la circulación unas cuantas veces y luego me concentro en algunos puntos unas cuantas respiraciones para "abrirlos" y despues vuelvo a circular. Los puntos usados tradicionamente para este entrenamiento son los señalados en el esquema de la izquierda, aunque se puede hacer simplificado en menos puntos.
Al acabar es importante redistribuir la energía. Se acaba en el tantien haciendo girar la energía 36 veces en el sentido de las agujas del reloj y 24 en el opuesto los hombres. Las mujeres al contrario. Yo reconozco ser muy desobediente en esto y jamás lo cuento. Probablemente debería hacerlo.
Precauciones: según Yves Requena, los hipertensos, o gente con problemas cardiacos deben hacer este trabajo preferiblemente con supervisión y no detenerse en el punto 17 VC, ya que podría sobreestimular el corazón. Además la energía que sube a lo alto debe hacerse bajar o ocasiona problemas. Si existe algún bloqueo en la cabeza o cuello podemos agarrar un dolor de cabeza que desaparece haciendo la circulación al revés. Si tenemos problemas de salud hay que ser muy suaves en la apertura. También han de tener precaución enfermos de alteraciones circulatorias cerebrales o con riesgo de infarto cerebral.
Solo añadiré que este trabajo es considerado una de las piedras angulares del chikung interno, aunque su grado de dificultad es alto, precisamente por ser un trabajo mental. Cuando lo practiqué con Félix Castellanos y le comenté mis dificultades de concentrarme en ciertas zonas de la espalda, me indicó que podía ayudarme de un pequeño movimiento de ondulación de la columna.Se puede realizar la respiración abdominal normal o invertida, teniendo especial cuidado con la invertida en el caso de las enfermedades anteriormente citadas.
Esta ha sido una pequeña introducción a la "pequeña circulación celeste". Me doy cuenta escribiendo estos articulillos, que quizá debería pararme a explicar cosas más sencillas, como la postura básica de pié, tipos de respiración, qué es el tantien, etc... Intentaré hacerlo en próximas entradas.
Chikung & dolor (crisis terapéuticas II)
Recientemente he tenido un accidente en la nieve y he sufrido una fractura bimaleolar. Los maleolos son las "bolas" que podemos palpar a cada lado del tobillo, y forman parte cada una de los huesos largos que van hasta la rodilla: tibia (en la cara interna) y peroné (en la externa). Pues bien; me he roto ambos. El interno ha necesitado de cirugía. Tengo que decir que hacer chikung no me impide tomar decisiones estúpidas, como fue para mi hacer snow board con unas botas que todos los indicios apuntaban a que no eran las adecuadas. Pero una vez lesionado y habiéndome perdonado la imbecilidad, toca recuperarse y ahí si nos puede ayudar. Tras el accidente, vino la operación, en la que no me enteré de nada por la anestesia epidural (de cintura para abajo) y un valium con el que literalmente me eché una siesta mientras me recomponían con dos tornillos. Tras la operación hubo unas 5 o 6 horas en las que seguí sin notar nada. Las piernas se van despertando en un par de horas, pero de rodilla para abajo, en la pierna afectada anestesian de nuevo para darte una tregua despues del trago de la cirugía. A partir de aquí las siguientes horas....fffffffffffff . Aquí se pasa mal. Las sensaciones son extrañas. Yo notaba como si me clavaran un pincho desde el talón hacia arriba y al mismo tiempo me retorcieran el pie hacia los lados por dentro. Poco a poco el dolor hacía que me tensara y eso provocaba más dolor. Los analgésicos hacían su efecto (supongo) pero la sensación era agudísima. En un momento dado me di cuenta de que tenía que romper el círculo vicioso de tensión-dolor, tenía que hacer algo para dejar de sufrir tanto. Me acordé de lo que me decían a veces cuando practicando zhang zhuan empezaba a notar tensiones e incomodidades. La primera reacción es tensar más, protestar, huir. Con trabajo mental podemos cambiar esto a: sentir el dolor con toda nuestra atención, escuchar u observar el dolor durante un tiempo, "meternos dentro" del dolor. Esto puede dar paso a: aflojar, relajar, sentir un alivio. Una vez experimenté esto esto ya vino todo más rodado. Me di cuenta de que debía dedicar todo mi esfuerzo a esto. Me dediqué durante un rato a esto con toda mi atención. Creo que nunca había "meditado" tan intensamente y es que el castigo por distraerse era horrible. Si me concentraba lo suficiente podía mantener el dolor a raya. Logré hasta esbozar una sonrisa en medio de esas sensaciones, notaba el dolor, pero estaba como alejado. Era como si hubiera creado espacio en la conciencia y el dolor no fuera más que una pequeña parte de ella ahora. Esto me recuerda algo que leí (puede que fuera Krisnamurti quién lo dijo pero no lo recuerdo), algo así como que seguimos sufriendo porque no somos capaces de experimentar el sufrimiento en toda su intensidad. La clave para deshacerse del conflicto, del sufrimiento, está en experimentarlo sin mirar a otro lado, es decir con toda nuestra atención.
Por suerte hoy, 19 días después, tengo ánimos para volver a escribir de nuevo. Hoy estuve estudiando taichi todo el día (en silla de ruedas) y estoy muy cansado, pero contento. Al llegar a casa he tardado un buen rato en destensar toda la zona del pie afectado. Me cuesta verdadero trabajo hacerlo, pero lo bueno es que se cómo y gracias al chikung sin duda.
Por suerte hoy, 19 días después, tengo ánimos para volver a escribir de nuevo. Hoy estuve estudiando taichi todo el día (en silla de ruedas) y estoy muy cansado, pero contento. Al llegar a casa he tardado un buen rato en destensar toda la zona del pie afectado. Me cuesta verdadero trabajo hacerlo, pero lo bueno es que se cómo y gracias al chikung sin duda.
Lista de libros recomendados. (bienvenidas sugerencias)
He aquí algunos libros que me han venido muy bien. Voy a divirlos en tres grupos según el nivel:
Principiantes:
"El poder curativo del chi kung" del Maestro Lam Kam Chuen.
Este librito fue uno de los primeros que compre. Esta bien para iniciarse. Propone un sistema completo, dividido en grados de dificultad. Nunca lo seguí al pie de la letra pero si saqué ejercicios sueltos sencillos y efectivos. También da una descripción teórica sencilla de lo que nos ocurre con la práctica.
"El arte del Taichi Chuan". Tew Bunnag. Otro librito para intrododucirse un poco y motivarse a practicar, esta vez dedicado a tai chi.
Intermedio:
"El camino del qigong. El arte y la ciencia de la curación energética china" de Kenneth Cohen.
Este libro trata prácticamente de todo lo relacionado con el chikung, desde un punto de vista de un maestro occidental. Es divulgativo, ameno, riguroso, científico y con sentido del humor. Explica algunos ejercicios prácticos, aunque mi experiencia es que cuesta mucho sacar partido de la práctica explicada en un libro, si antes no nos la ha explicado un instructor. Para nivel principiante (por lo motivador) o intermedio (por los contenidos).
"Qi Gong. Gimnasia china para la salud y la longevidad". Yves Requena. Muy completo. Incluye un poco de historia, fundamentos de medicina china (incluida una buena explicación de la circulación de la energía por los meridianos), explicación de un par de tablas (8 piezas de brocado y cinco animales), meditaciones, automasajes,...
"The Way of Energy: Mastering the Chinese Art of Internal Strength with Chi Kung Exercise" Lam Kam Chuen. Me lo recomendó Antonio García, mi primer profesor. Da una explicación detallada del sistema "Zhan Zhuang". Muy práctico y motivador. Yo lo tengo en inglés, pero supongo que estara en castellano.
"El placer de meditar" Juan Manzanera. Un ex-monje budista nos explica algunas claves sobre la meditación. Motivador.
Avanzado:
"La raiz del chikung chino" Dr. Yang Jwing Ming.
Trata unas cuantas cosas en bastante profundidad: conceptos generales del chikung y la medicina china, historia y tipos de chikung, claves del entrenamiento.
"Iron Shirt Chi Kung I". Mantak Chia. Solo he leído un tercio más o menos del primero de tres libros dedicados al sistema de chikung Camisa de Hierro. He de decir que hasta donde he llegado me ha sido muy útil. Básicamente "Camisa de hierro" empieza por "Abrazar el Árbol" o "Zhan Zhuang" con algunas particularidades. Lo que yo he sacado de este libro es una explicación exaustiva de que es lo que ocurre en el cuerpo cuando llevamos este entrenamiento (abrazar el árbol) adelante un tiempo. Ya digo que no he hecho más que empezar. Para seguirlo creo que había que dedicarle muchísimo entrenamiento, casi no hacer otra cosa y no estoy por la labor de momento. Aún así lo recomiendo mucho, le he sacado mucho partido. Es eminentemente práctico. No vale la pena si no se va siguiendo el entrenamiento que describe.
Principiantes:
"El poder curativo del chi kung" del Maestro Lam Kam Chuen.
Este librito fue uno de los primeros que compre. Esta bien para iniciarse. Propone un sistema completo, dividido en grados de dificultad. Nunca lo seguí al pie de la letra pero si saqué ejercicios sueltos sencillos y efectivos. También da una descripción teórica sencilla de lo que nos ocurre con la práctica.
"El arte del Taichi Chuan". Tew Bunnag. Otro librito para intrododucirse un poco y motivarse a practicar, esta vez dedicado a tai chi.
Intermedio:
"El camino del qigong. El arte y la ciencia de la curación energética china" de Kenneth Cohen.
Este libro trata prácticamente de todo lo relacionado con el chikung, desde un punto de vista de un maestro occidental. Es divulgativo, ameno, riguroso, científico y con sentido del humor. Explica algunos ejercicios prácticos, aunque mi experiencia es que cuesta mucho sacar partido de la práctica explicada en un libro, si antes no nos la ha explicado un instructor. Para nivel principiante (por lo motivador) o intermedio (por los contenidos).
"Qi Gong. Gimnasia china para la salud y la longevidad". Yves Requena. Muy completo. Incluye un poco de historia, fundamentos de medicina china (incluida una buena explicación de la circulación de la energía por los meridianos), explicación de un par de tablas (8 piezas de brocado y cinco animales), meditaciones, automasajes,...
"The Way of Energy: Mastering the Chinese Art of Internal Strength with Chi Kung Exercise" Lam Kam Chuen. Me lo recomendó Antonio García, mi primer profesor. Da una explicación detallada del sistema "Zhan Zhuang". Muy práctico y motivador. Yo lo tengo en inglés, pero supongo que estara en castellano.
"El placer de meditar" Juan Manzanera. Un ex-monje budista nos explica algunas claves sobre la meditación. Motivador.
Avanzado:
"La raiz del chikung chino" Dr. Yang Jwing Ming.
Trata unas cuantas cosas en bastante profundidad: conceptos generales del chikung y la medicina china, historia y tipos de chikung, claves del entrenamiento.
"Iron Shirt Chi Kung I". Mantak Chia. Solo he leído un tercio más o menos del primero de tres libros dedicados al sistema de chikung Camisa de Hierro. He de decir que hasta donde he llegado me ha sido muy útil. Básicamente "Camisa de hierro" empieza por "Abrazar el Árbol" o "Zhan Zhuang" con algunas particularidades. Lo que yo he sacado de este libro es una explicación exaustiva de que es lo que ocurre en el cuerpo cuando llevamos este entrenamiento (abrazar el árbol) adelante un tiempo. Ya digo que no he hecho más que empezar. Para seguirlo creo que había que dedicarle muchísimo entrenamiento, casi no hacer otra cosa y no estoy por la labor de momento. Aún así lo recomiendo mucho, le he sacado mucho partido. Es eminentemente práctico. No vale la pena si no se va siguiendo el entrenamiento que describe.
Crisis terapéuticas & Chikung
Hablando con practicantes de chikung y de taichi, me he dado cuenta de que es bastante común y habitual tener la sensación de que algunos dolores empeoran temporalmente durante o después de la práctica. Incluso aparecen molestias en sitios que parecían estar "sanos". Es, por supuesto, también muy habitual que mejoren las molestias que se pudieran estar padeciendo. El hecho de que algo duela, durante la práctica o después, ha de ser tenido en consideración, para dilucidar si se trata de que estamos haciendo algo mal o existe alguna lesión.
En principio, si el entrenamiento se lleva a cabo siguiendo las pautas correctas, no ha de causar dolor. En caso de que algo realmente duela, habría que tener la precaución de parar, e ir cuanto antes al médico a ver que pasa.
Las pautas a seguir tienen que ver sobre todo con la cantidad justa de movimiento o de fuerza, segun nuestras posibilidades, teniendo en cuenta la máxima de "no forzar nada". Es un error tratar de llevar una torsión o un estiramiento a un nivel de demasiada incomodidad, ya que eso produce tensión, y es, por tanto, contraproducente.
Aún así, teniendo las precauciones adecuadas, en muchos casos, aparecen molestias que parecen asociadas a la propia práctica. Creo que es importante puntualizar que hay diferencia entre "dolor" y "molestia" o "incomodidad", aunque claro la diferencia es subjetiva y el umbral parece estar directamente relacionado con la relajación (lo que que estando relajado es una molestia, estando tenso duele). En mi caso comencé a practicar taichi y chikung porque tenía un dolor de espalda crónico y sin diagnóstico. Pense (y era cierto) que podría mejorar con estas técnicas. Se trataba de una antigua lesión no curada, producida por un sobreesfuerzo (probablemente una contractura), además en un momento de gran turbulencia emocional. Hacía ya 6 o 7 años que se había producido, pero parece que había dejado una huella. No se curaba del todo. Cuando me veía obligado por trabajo a hacer esfuerzos se inflamaba la zona, me salia un bulto evidente a simple vista. Como digo, al empezar a practicar chikung la cosa mejoró un poco. También en esa época seguí un tratamiento de masaje y acupuntura (una par de años antes había hecho fisioterapia sin mucho éxito). Sobre todo practicaba postura estática mantenida durante 3 o 5 minutos. Antonio García, que fue mi primer instructor, le daba mucha importancia a el chikung estático y todas sus clases comenzaban con unos minutos de "estar de pie" (explicaré este ejercicio en otra entrada). A mi me maravilló como era capaz de relajarme como nunca lo había hecho con una técnica no muy complicada. El caso es que al mismo tiempo que me iba encontrando mejor advertí que cuando practicaba "estar de pie", sobre todo en los descansos del trabajo (cuando había estado forzando los musculos) notaba en el área afectada un sensación como de calor, de quemazón. Como si de repente, simplemente, al fijarme con atención, pudiera notar el exceso de energía que no podía fluir bien por esa zona. Cuando el acupuntor me preguntaba a lo largo de las sesiones por las características del dolor, me di cuenta de que, en realidad, cuando pensaba "me duele la espalda" ya no era, después de mucho tiempo, realmente cierto. Al observar atentamente las sensaciones, me di cuenta de que lo que sentía era como una sensación de tener la zona anestesiada, como si hubiera perdido parte de la sensibilidad, y por otro lado el calor o quemazón de la que hablaba antes. Creo que tras años de dolor, el cuerpo había desarrollado un poco la habilidad de "no sentir" en esa zona, como añadiendo capas y capas sobre el tejido dañado, pero sin llegar a reparar lo que esataba afectado. Ignoro si esto tiene un sentido fisiológico. Es una sensación. Es posible que más que añadir tejido, éste se fuera endureciendo cada vez más, notándose insensible. No lo se cierto, pues nunca fui claramente diagnosticado. De cualquier modo, gracias al tratamiento y al chikung poco a poco fui siendo cada vez más consciente de las propias sensaciones y he sido capaz de mejorar mucho. Tengo la sensación de que he ablandado el armazón que había creado. No se si he llegado a sanar ese tejido del todo, pues todavía ahora, tras momentos de tensión nerviosa, al relajarme, noto esa sensación de calor (mucho más atenuada), aunque ahora sé que sentirla es el primer paso de disiparla. En un primer momento esas sensaciones que me han ayudado a mejorar eran percibidas como dolorosas, o al menos incómodas o molestas, pero ¡el dolor puede ser nuestro aliado!. Se trata de sentirlo desde la relajación, penetrar en él, sin rechazarlo. Aceptarlo, como todo lo que viene. Esto no es fácil, no es un truquillo astuto. Se consigue mediante el entrenamiento asíduo.
Tras esta fase con la espalda, he pasado por étapas en las que he tenido sensaciones extrañas en el hombro izquierdo (descolocado ligeramente por una fractura de la clavícula) y la ingle izquierda (desde que recuerdo, había tenido a veces una sensación moderada como de pinzamiento, ahora ya desapareció) . Algunos momentos han sido un poco dolorosos o más bien incómodos, pero siempre los he pasado con bastante tranquilidad, sabiendo que son pasajeros y que tras ellos, parece que nos hemos desecho de algo que estaba atenezandonos de alguna manera.
Me doy cuenta de que todas estas étapas de "crisis terapéuticas" las he tenido siempre en momentos en los que he efectuado una práctica bastante intensa de las citadas posturas estáticas, en sus diferentes variantes. Me parece claro, por mi experiencia, que dichas posturas, son una poderosa técnica de mejorar la estructura corporal y la alineación. Realmente parecen recolocar la postura hacia una forma óptima. Además nos permiten observarnos con atención desde la tranquilidad, haciendo que afloren las tensiones latentes , siendo así capaces de soltarlas. Hemos visto que a veces esto no es agradable, pero si terapéutico.
En principio, si el entrenamiento se lleva a cabo siguiendo las pautas correctas, no ha de causar dolor. En caso de que algo realmente duela, habría que tener la precaución de parar, e ir cuanto antes al médico a ver que pasa.
Las pautas a seguir tienen que ver sobre todo con la cantidad justa de movimiento o de fuerza, segun nuestras posibilidades, teniendo en cuenta la máxima de "no forzar nada". Es un error tratar de llevar una torsión o un estiramiento a un nivel de demasiada incomodidad, ya que eso produce tensión, y es, por tanto, contraproducente.
Aún así, teniendo las precauciones adecuadas, en muchos casos, aparecen molestias que parecen asociadas a la propia práctica. Creo que es importante puntualizar que hay diferencia entre "dolor" y "molestia" o "incomodidad", aunque claro la diferencia es subjetiva y el umbral parece estar directamente relacionado con la relajación (lo que que estando relajado es una molestia, estando tenso duele). En mi caso comencé a practicar taichi y chikung porque tenía un dolor de espalda crónico y sin diagnóstico. Pense (y era cierto) que podría mejorar con estas técnicas. Se trataba de una antigua lesión no curada, producida por un sobreesfuerzo (probablemente una contractura), además en un momento de gran turbulencia emocional. Hacía ya 6 o 7 años que se había producido, pero parece que había dejado una huella. No se curaba del todo. Cuando me veía obligado por trabajo a hacer esfuerzos se inflamaba la zona, me salia un bulto evidente a simple vista. Como digo, al empezar a practicar chikung la cosa mejoró un poco. También en esa época seguí un tratamiento de masaje y acupuntura (una par de años antes había hecho fisioterapia sin mucho éxito). Sobre todo practicaba postura estática mantenida durante 3 o 5 minutos. Antonio García, que fue mi primer instructor, le daba mucha importancia a el chikung estático y todas sus clases comenzaban con unos minutos de "estar de pie" (explicaré este ejercicio en otra entrada). A mi me maravilló como era capaz de relajarme como nunca lo había hecho con una técnica no muy complicada. El caso es que al mismo tiempo que me iba encontrando mejor advertí que cuando practicaba "estar de pie", sobre todo en los descansos del trabajo (cuando había estado forzando los musculos) notaba en el área afectada un sensación como de calor, de quemazón. Como si de repente, simplemente, al fijarme con atención, pudiera notar el exceso de energía que no podía fluir bien por esa zona. Cuando el acupuntor me preguntaba a lo largo de las sesiones por las características del dolor, me di cuenta de que, en realidad, cuando pensaba "me duele la espalda" ya no era, después de mucho tiempo, realmente cierto. Al observar atentamente las sensaciones, me di cuenta de que lo que sentía era como una sensación de tener la zona anestesiada, como si hubiera perdido parte de la sensibilidad, y por otro lado el calor o quemazón de la que hablaba antes. Creo que tras años de dolor, el cuerpo había desarrollado un poco la habilidad de "no sentir" en esa zona, como añadiendo capas y capas sobre el tejido dañado, pero sin llegar a reparar lo que esataba afectado. Ignoro si esto tiene un sentido fisiológico. Es una sensación. Es posible que más que añadir tejido, éste se fuera endureciendo cada vez más, notándose insensible. No lo se cierto, pues nunca fui claramente diagnosticado. De cualquier modo, gracias al tratamiento y al chikung poco a poco fui siendo cada vez más consciente de las propias sensaciones y he sido capaz de mejorar mucho. Tengo la sensación de que he ablandado el armazón que había creado. No se si he llegado a sanar ese tejido del todo, pues todavía ahora, tras momentos de tensión nerviosa, al relajarme, noto esa sensación de calor (mucho más atenuada), aunque ahora sé que sentirla es el primer paso de disiparla. En un primer momento esas sensaciones que me han ayudado a mejorar eran percibidas como dolorosas, o al menos incómodas o molestas, pero ¡el dolor puede ser nuestro aliado!. Se trata de sentirlo desde la relajación, penetrar en él, sin rechazarlo. Aceptarlo, como todo lo que viene. Esto no es fácil, no es un truquillo astuto. Se consigue mediante el entrenamiento asíduo.
Tras esta fase con la espalda, he pasado por étapas en las que he tenido sensaciones extrañas en el hombro izquierdo (descolocado ligeramente por una fractura de la clavícula) y la ingle izquierda (desde que recuerdo, había tenido a veces una sensación moderada como de pinzamiento, ahora ya desapareció) . Algunos momentos han sido un poco dolorosos o más bien incómodos, pero siempre los he pasado con bastante tranquilidad, sabiendo que son pasajeros y que tras ellos, parece que nos hemos desecho de algo que estaba atenezandonos de alguna manera.
Me doy cuenta de que todas estas étapas de "crisis terapéuticas" las he tenido siempre en momentos en los que he efectuado una práctica bastante intensa de las citadas posturas estáticas, en sus diferentes variantes. Me parece claro, por mi experiencia, que dichas posturas, son una poderosa técnica de mejorar la estructura corporal y la alineación. Realmente parecen recolocar la postura hacia una forma óptima. Además nos permiten observarnos con atención desde la tranquilidad, haciendo que afloren las tensiones latentes , siendo así capaces de soltarlas. Hemos visto que a veces esto no es agradable, pero si terapéutico.
Las fases en la energía.
Creo que esto es algo que ha podido experimentar cualquier persona. Nuestro estado subjetivo de ánimo, nuestra fuerza, nuestra resistencia en las batallas diarias parece oscilar en el tiempo como un péndulo. Todos hemos comprobado alguna vez que algunos días nos levantamos con energía para hacer lo que sea, y que es muy dificil que nada nos afecte. En cambio hay ocasiones en que cualquier esfuerzo parece un mundo. Hay menos ganas. Es más facil que nos enfademos y que perdamos los nervios. Los practicantes de chikung no estamos exentos de estas oscilaciones aunque somos mas conscientes de ellas. Si cada mañana una parte de mi práctica consiste en "habitar el cuerpo", observar mi respiración, mi eje, mis tensiones, obviamente tendré mucha información sobre como me encuentro, que quizá me pasaría por alto si no me parara unos minutos a observarme.
Aun así, el observarse no evita las oscilaciones, que son totalmente naturales y tienen que ver con multiples factores. Algunos los podemos intentar controlar: alimentación, consumo de tóxicos, actividad física, estimulos emocionales (favorables o no),...; otros no los podemos controlar: influencia del clima, fases lunares, estaciones y otros.
Si escribieramos un diarío es posible que detectaramos estas fluctuaciones en nuestro estado energético con claridad. Yo no lo hago pero tengo la sensación clara en algunos momentos de haber llegado a un punto donde la tendencia cambia.
Hay fases en las que cuando suena el despertador me levanto sin perezosear demasiado y cumplo lo que tengo previsto: entrenamiento chikung, meditación, trabajo, lo que sea. La voluntad es fuerte y eso se retroalimenta en actitudes que la hacen aún más fuerte. Me siento contento y evito los conflictos con facilidad. Estoy centrado. Es un estado agradable. Pero en algún momento todo cambia. Sin darme mucha cuenta, quizá un día perezoseo un poco más y dedico menos tiempo del que me gustaría al entrenamiento (la discipina nunca ha sido mi fuerte). Casi sin darme cuenta un día ni siquiera me levanto hasta el último momento; en el trabajo, es posible que alguna tensión me afecte más de la cuenta, y hasta es posible que discuta con alguien, dando clase la atención se escapa más de lo deseado. ¿Que ha pasado? Estoy en el otro lado, en el punto bajo de la fase energética. Normalmente en este momento si soy espabilado, trataré de favorecer la inversión de tendencia de nuevo mediante mi voluntad. Darse cuenta de estos altibajos puede ser muy útil. Me ayuda a aceptar con humildad los momentos bajos y saber aprovechar los momentos más fuertes. La filosofía Taoista en su simplicidad explica perfectamente estos cambios. El Yang crece, sube y sube pero llega un momento que el Yin tira de el hacia abajo, su misión es sujetarlo. Esto es necesario. No se puede subir eternamente, nos quemaríamos con el sol como en el mito de Ícaro, nos desgastaríamos demasiado pronto. Es entonces apertir del momento de energía máxima, cuando el Yin empieza a crecer y decrece el Yang. El Yin quiere hacer de nuevo acopio de nutrientes, absorver, para que luego el Yang pueda expresar y crecer de nuevo. Por eso durante un tiempo el cuerpo se vuelve más yin y nos encontramos menos activos, el Yang está simplemente esperando su momento para volver a crecer. Hay que adaptarse a estas oscilaciones naturales. Si el cuerpo te pide dormir un poco más hazle caso: acuéstate temprano, quizá dedicar en chikung algo más de tiempo a trabajo interno y meditativo y movernos menos. Si sentimos frío abrigarnos más. Si no estamos muy comunicativos, no forzarnos a hablar. Se trata de ir a favor de la corriente, aprovechar su fuerza para ahorrar energía. Esto es por supuesto, el caso de un individuo en buen equilibrio. Otro asunto sería cuando el estado de ausencia de Yang, se perpetua o es demasiado largo. Entonces hay que analizar las causas: ir al médico.
Aun así, el observarse no evita las oscilaciones, que son totalmente naturales y tienen que ver con multiples factores. Algunos los podemos intentar controlar: alimentación, consumo de tóxicos, actividad física, estimulos emocionales (favorables o no),...; otros no los podemos controlar: influencia del clima, fases lunares, estaciones y otros.
Si escribieramos un diarío es posible que detectaramos estas fluctuaciones en nuestro estado energético con claridad. Yo no lo hago pero tengo la sensación clara en algunos momentos de haber llegado a un punto donde la tendencia cambia.
Hay fases en las que cuando suena el despertador me levanto sin perezosear demasiado y cumplo lo que tengo previsto: entrenamiento chikung, meditación, trabajo, lo que sea. La voluntad es fuerte y eso se retroalimenta en actitudes que la hacen aún más fuerte. Me siento contento y evito los conflictos con facilidad. Estoy centrado. Es un estado agradable. Pero en algún momento todo cambia. Sin darme mucha cuenta, quizá un día perezoseo un poco más y dedico menos tiempo del que me gustaría al entrenamiento (la discipina nunca ha sido mi fuerte). Casi sin darme cuenta un día ni siquiera me levanto hasta el último momento; en el trabajo, es posible que alguna tensión me afecte más de la cuenta, y hasta es posible que discuta con alguien, dando clase la atención se escapa más de lo deseado. ¿Que ha pasado? Estoy en el otro lado, en el punto bajo de la fase energética. Normalmente en este momento si soy espabilado, trataré de favorecer la inversión de tendencia de nuevo mediante mi voluntad. Darse cuenta de estos altibajos puede ser muy útil. Me ayuda a aceptar con humildad los momentos bajos y saber aprovechar los momentos más fuertes. La filosofía Taoista en su simplicidad explica perfectamente estos cambios. El Yang crece, sube y sube pero llega un momento que el Yin tira de el hacia abajo, su misión es sujetarlo. Esto es necesario. No se puede subir eternamente, nos quemaríamos con el sol como en el mito de Ícaro, nos desgastaríamos demasiado pronto. Es entonces apertir del momento de energía máxima, cuando el Yin empieza a crecer y decrece el Yang. El Yin quiere hacer de nuevo acopio de nutrientes, absorver, para que luego el Yang pueda expresar y crecer de nuevo. Por eso durante un tiempo el cuerpo se vuelve más yin y nos encontramos menos activos, el Yang está simplemente esperando su momento para volver a crecer. Hay que adaptarse a estas oscilaciones naturales. Si el cuerpo te pide dormir un poco más hazle caso: acuéstate temprano, quizá dedicar en chikung algo más de tiempo a trabajo interno y meditativo y movernos menos. Si sentimos frío abrigarnos más. Si no estamos muy comunicativos, no forzarnos a hablar. Se trata de ir a favor de la corriente, aprovechar su fuerza para ahorrar energía. Esto es por supuesto, el caso de un individuo en buen equilibrio. Otro asunto sería cuando el estado de ausencia de Yang, se perpetua o es demasiado largo. Entonces hay que analizar las causas: ir al médico.
Importancia del trabajo mental.
Es posible que alguien experimentado en la práctica del chikung o taichi, piense al leer el título: ¡Pues claro que es importante! Que recuerde que todos somos o hemos sido principiantes. La idea de este artículo me viene por el libro que estoy leyendo: "La Raíz del Chikung Chino" del Dr Yang Ywin Ming, que tiene el atractivo subtítulo: "secretos del entrenamiento en Chi Kung".
Como casi siempre lo empecé con mucha expectativa, casi con ansia. Suelo leer rápido la primera vez para luego regresar a releer varias veces, tomando notas si es necesario. No se si es el mejor método.
En concreto, este libro trata conceptos generales de chikung y de bioenergética y cómo se relacionan con las técnicas de chikung, pero sin entrar en como se aplican (nada de práctica realmente). Habla muchísimo de los conceptos de jing, qi y shen y de la relación entre estos y Yi y xin. Voy a hablar un poco de yi y xin.
De ninguna manera alcanzo a comprender con la profundidad que me gustaría dichos conceptos. Comentaré como siempre aquí mis conclusiones, con la intención de ordenar mis ideas. Quizá sea capaz de hacer que a alguien le pique la curiosidad e investigue por su cuenta. Quizá podamos debatir estas cuestiones, o simplemente alguien con más conocimientos, pueda darnos alguna clave.
Al parecer, la energética china define la función mental con dos conceptos importantes. El yi y el xin.
El Yi lo define como la parte mental relacionada con el juicio, la sabiduría, responsable de la voluntad y de la intención. Es decir, beneficia al shen, lo que sería nuestro espíritu, nuestro ánimo, nuestra moral.
En contraposición se encuentra el xin o área mental relacionada con las emociones. Se dice que el xin es generado por las emociones y afecta estas. También se dice que mientras el xin es pasivo el yi es activo. El xin proviene del qi llamado de fuego, el que se forma de los alimentos y la respiración. El yi proviene del qi de agua, que ha su vez se forma de las energías heredadas de los padres: Yuan Jing, o esencia original, que reside en los riñones. Ambos pueden estimular el shen, pero la estimulación que proviene del qi de fuego y del xin es un poco peligrosa. Puede traer confusión mental. Este movimiento lleva asociado un pensar más agitado. Por tanto aunque el xin, la parte emocional del pensamiento pueda estimular el shen, (el espíritu o el ánimo) es muy fácil que lo haga de manera descontrolada, con demasiado fuego. Así, uno de los objetivos principales en el entrenamiento (sobre todo interno) ha de ser que el yi controle al xin. Es decir que nuestra mente racional, nuestro juicio, controle a nuestra mente emocional, que tiene tendencia a divagar. Esta afirmación (sacada del libro citado), no deja de sorprender un poco, entendida al pie de la letra y fuera de contexto. Siempre he pensado que las emociones no se pueden controlar. Lo que entiendo que el yi ha de controlar son los pensamientos que las emociones producen, no las emociones mismas.
Este tema me parece muy interesante ( y se podría ahondar mucho, se habla de ello en "El Tao de la meditación" de Stephen H. Wolinsky). Si, por ejemplo, a un estado de enfado , le suprimimos el diálogo interno que suele producir el enfado ("vaya fastidio, no me apetece, ya me ha vuelto a pasar, etc., etc.") que nos queda: nos queda la emoción misma. Un ejemplo: he tenido una discusión que me está produciendo mucha rabia. No puedo controlar la rabia y probablemente no sea acertado siquiera intentarlo. Ahora bien puedo controlar, reconducir, regular y reducir o eliminar todo el diálogo interno que produce esa emoción. Este ejemplo es, de todas maneras, un caso un poco extremo. No se aconseja practicar chikung en un estado demasiado alterado.
En circunstancias normales el xin estaría ocupado simplemente en vagar de un lado a otro, y por tanto habría que entrenarse en controlarlo.
Así, si el yi controla al xin se clarifica el shen. El pensamiento adquiere claridad, sosiego. Lo cual a su vez da fuerza al yi y lo capacita para dirigir el qi con más eficacia. Al dirigir el qi mejor, podemos también nutrir mejor el shen, lo cual repercute en un yi más fuerte. Está todo intimamente relacionado. "El tao del Taiji-quan" de Jou Tsung-Hwa dice acerca del cultivo de la fuerza interna: "...es relativamente sencillo comprender lo que hemos presentado aquí. Sin embargo para que sea útil, la atención relajada debe ser practicada. Tener éxito es un asunto de voluntad. Uno empieza as sentirse alerta, pero se cansa rápidamente y lo olvida. Esta respuesta es muy natural. Sin embargo, es importante renovar el esfuerzo cada vez que se pueda. Con la práctica diligente uno puede progresar hacia el mantenimiento del estado de atención relajada todo el tiempo"
Como casi siempre lo empecé con mucha expectativa, casi con ansia. Suelo leer rápido la primera vez para luego regresar a releer varias veces, tomando notas si es necesario. No se si es el mejor método.
En concreto, este libro trata conceptos generales de chikung y de bioenergética y cómo se relacionan con las técnicas de chikung, pero sin entrar en como se aplican (nada de práctica realmente). Habla muchísimo de los conceptos de jing, qi y shen y de la relación entre estos y Yi y xin. Voy a hablar un poco de yi y xin.
De ninguna manera alcanzo a comprender con la profundidad que me gustaría dichos conceptos. Comentaré como siempre aquí mis conclusiones, con la intención de ordenar mis ideas. Quizá sea capaz de hacer que a alguien le pique la curiosidad e investigue por su cuenta. Quizá podamos debatir estas cuestiones, o simplemente alguien con más conocimientos, pueda darnos alguna clave.
Al parecer, la energética china define la función mental con dos conceptos importantes. El yi y el xin.
El Yi lo define como la parte mental relacionada con el juicio, la sabiduría, responsable de la voluntad y de la intención. Es decir, beneficia al shen, lo que sería nuestro espíritu, nuestro ánimo, nuestra moral.
En contraposición se encuentra el xin o área mental relacionada con las emociones. Se dice que el xin es generado por las emociones y afecta estas. También se dice que mientras el xin es pasivo el yi es activo. El xin proviene del qi llamado de fuego, el que se forma de los alimentos y la respiración. El yi proviene del qi de agua, que ha su vez se forma de las energías heredadas de los padres: Yuan Jing, o esencia original, que reside en los riñones. Ambos pueden estimular el shen, pero la estimulación que proviene del qi de fuego y del xin es un poco peligrosa. Puede traer confusión mental. Este movimiento lleva asociado un pensar más agitado. Por tanto aunque el xin, la parte emocional del pensamiento pueda estimular el shen, (el espíritu o el ánimo) es muy fácil que lo haga de manera descontrolada, con demasiado fuego. Así, uno de los objetivos principales en el entrenamiento (sobre todo interno) ha de ser que el yi controle al xin. Es decir que nuestra mente racional, nuestro juicio, controle a nuestra mente emocional, que tiene tendencia a divagar. Esta afirmación (sacada del libro citado), no deja de sorprender un poco, entendida al pie de la letra y fuera de contexto. Siempre he pensado que las emociones no se pueden controlar. Lo que entiendo que el yi ha de controlar son los pensamientos que las emociones producen, no las emociones mismas.
Este tema me parece muy interesante ( y se podría ahondar mucho, se habla de ello en "El Tao de la meditación" de Stephen H. Wolinsky). Si, por ejemplo, a un estado de enfado , le suprimimos el diálogo interno que suele producir el enfado ("vaya fastidio, no me apetece, ya me ha vuelto a pasar, etc., etc.") que nos queda: nos queda la emoción misma. Un ejemplo: he tenido una discusión que me está produciendo mucha rabia. No puedo controlar la rabia y probablemente no sea acertado siquiera intentarlo. Ahora bien puedo controlar, reconducir, regular y reducir o eliminar todo el diálogo interno que produce esa emoción. Este ejemplo es, de todas maneras, un caso un poco extremo. No se aconseja practicar chikung en un estado demasiado alterado.
En circunstancias normales el xin estaría ocupado simplemente en vagar de un lado a otro, y por tanto habría que entrenarse en controlarlo.
Así, si el yi controla al xin se clarifica el shen. El pensamiento adquiere claridad, sosiego. Lo cual a su vez da fuerza al yi y lo capacita para dirigir el qi con más eficacia. Al dirigir el qi mejor, podemos también nutrir mejor el shen, lo cual repercute en un yi más fuerte. Está todo intimamente relacionado. "El tao del Taiji-quan" de Jou Tsung-Hwa dice acerca del cultivo de la fuerza interna: "...es relativamente sencillo comprender lo que hemos presentado aquí. Sin embargo para que sea útil, la atención relajada debe ser practicada. Tener éxito es un asunto de voluntad. Uno empieza as sentirse alerta, pero se cansa rápidamente y lo olvida. Esta respuesta es muy natural. Sin embargo, es importante renovar el esfuerzo cada vez que se pueda. Con la práctica diligente uno puede progresar hacia el mantenimiento del estado de atención relajada todo el tiempo"
¿qué es el chi?
Casi desde que comencé a practicar chikung y taichi, me empezaron a hablar en diversos contextos del concepto de chi (también escrito qi). Si tecleas en el google o buscas en la wikipedia obtendrás un dato que se repiten en todos los sitios: el chi es o tiene que ver con energía. Esto parece claro, pero puede plantear al mismo tiempo un problema intelectual derivado a mi entender sobre todo de una gran separación cultural y por tanto linguística entre oriente y occidente. En efecto, observamos que en muchas lenguas orientales existen conceptos similares o idénticos de uso cotidiano, mientras que en occidente si hablas de energía sin referirte a enchufes o centrales nucleares puedes ser tachado rápidamente de "rarito" por mucha gente. Quiero aclarar que, en concreto en China, la palabra chi, se utiliza para designar numerosos conceptos que tienen que ver con la energía en un sentido amplio. Por ejemplo el tiempo atmosférico se denomina "tian qi" o chi celeste, hablan también de la energía de la tierra o "di qi" (relacionado con terremotos o con la fertilidad por ejemplo), y por supuesto del chi humano "ren qi". Pero también la fuerza eléctrica se llama "dian qi" y la calorífica "re qi". Cuando se habla en chikung de chi, nos estamos refiriendo sobre todo a "ren qi", sobre el cual trabajan también los acupuntores. Por tanto "chi es cualquier tipo de energía capaz de manisfestar una fuerza o poder" ("La Raíz del Chikung Chino" Dr. Yang, Jwing- Ming).
Me gusta está concepción porque expresa a los seres humanos como parte de un todo: nuestro campo energético no es más que un campo energético más, influido por, e influyendo a infinitos campos energéticos, desde lejanos rincones del universo a los átomos de los que estamos compuestos. Me gusta también porque me ayuda a mi, persona occidental, con educación racionalista y cientificista, a entender que el chi no es algo abstracto, esotérico, ante lo que habría que, o bien ser escéptico, porque no puedes verlo ni sentirlo, o bien tener fe, y cree que existe porque te han dicho que existe. La energía según la física, es la capacidad de realizar un trabajo. Así, podemos pensar al practicar chikung en términos más familiares a nuestra cultura (a la mía por lo menos), que si mi organismo ha de calentarse, moverse, pensar, etc es evidente que necesitará de energía, de chi. Cuanta más calidad tenga ese chi, tanto más calidad tendrá el funcionamiento de mis sistemas corporales. El chikung por tanto podría entenderse como un sistema de ejercicios destinados a tener la red energética corporal en condiciones óptimas y así conservar los organos, visceras y en realidad cada célula del cuerpo en buen estado el mayor tiempo posible y llevarlos a un funcionamiento mejorado.
Algunos autores expresan está dicotomía entre la concepción oriental y occidental de la energía, diciendo que el chi tiene correlaciones medibles. Es decir: yo me concentro en mi abdomen unos minutos y (si tengo el entrenamiento apropiado) hago que allí acuda el chi. Esto diría un chino. Un occidental diría yo me concentro en mi abdomen y acabo por sentir una sensación "x". Un científico diría que se puede medir un aumento de la temperatura y del potencial del campo electromagnético en la zona. Es decir, que el flujo o almacenamiento de chi lleva asociado uno o más cambios físicos observables objetivamente mediante medios científicos. En este sentido la correlación más significativa del chi humano que se ha cuantificado es la energía electromagnética (lógico si pensamos que gran cantidad de las funciones del cuerpo necesitan directamente este tipo de energía).
El concepto de correlación deja la puerta abierta a que, aunque el chi lleva asociada energía medible científicamente sea, sin embargo, algo más (el qué, entra de momento en el campo de lo esotérico). Pero otros autores afirman en cambio que el chi humano es la propia energía electromagnética. Yo me siento más cómodo con lo segundo, pero al final es una cuestión de palabras. Lo que quiera que sea el chi es útil trabajar con él y esto es lo importante.
Me gusta está concepción porque expresa a los seres humanos como parte de un todo: nuestro campo energético no es más que un campo energético más, influido por, e influyendo a infinitos campos energéticos, desde lejanos rincones del universo a los átomos de los que estamos compuestos. Me gusta también porque me ayuda a mi, persona occidental, con educación racionalista y cientificista, a entender que el chi no es algo abstracto, esotérico, ante lo que habría que, o bien ser escéptico, porque no puedes verlo ni sentirlo, o bien tener fe, y cree que existe porque te han dicho que existe. La energía según la física, es la capacidad de realizar un trabajo. Así, podemos pensar al practicar chikung en términos más familiares a nuestra cultura (a la mía por lo menos), que si mi organismo ha de calentarse, moverse, pensar, etc es evidente que necesitará de energía, de chi. Cuanta más calidad tenga ese chi, tanto más calidad tendrá el funcionamiento de mis sistemas corporales. El chikung por tanto podría entenderse como un sistema de ejercicios destinados a tener la red energética corporal en condiciones óptimas y así conservar los organos, visceras y en realidad cada célula del cuerpo en buen estado el mayor tiempo posible y llevarlos a un funcionamiento mejorado.
Algunos autores expresan está dicotomía entre la concepción oriental y occidental de la energía, diciendo que el chi tiene correlaciones medibles. Es decir: yo me concentro en mi abdomen unos minutos y (si tengo el entrenamiento apropiado) hago que allí acuda el chi. Esto diría un chino. Un occidental diría yo me concentro en mi abdomen y acabo por sentir una sensación "x". Un científico diría que se puede medir un aumento de la temperatura y del potencial del campo electromagnético en la zona. Es decir, que el flujo o almacenamiento de chi lleva asociado uno o más cambios físicos observables objetivamente mediante medios científicos. En este sentido la correlación más significativa del chi humano que se ha cuantificado es la energía electromagnética (lógico si pensamos que gran cantidad de las funciones del cuerpo necesitan directamente este tipo de energía).
El concepto de correlación deja la puerta abierta a que, aunque el chi lleva asociada energía medible científicamente sea, sin embargo, algo más (el qué, entra de momento en el campo de lo esotérico). Pero otros autores afirman en cambio que el chi humano es la propia energía electromagnética. Yo me siento más cómodo con lo segundo, pero al final es una cuestión de palabras. Lo que quiera que sea el chi es útil trabajar con él y esto es lo importante.
Ondulaciones. Una excelente manera de soltarse
Me apetecía mucho escribir algo sobre el tema de las ondulaciones. No es que pretenda hacer una explicación exaustiva de lo que son, puesto que no es el lugar para ello. Tampoco quiero dedicame a fusilar libros ni apuntes. Más bien pretendo exponer mis experiencias personales y quizá dar algunas pinceladas del tema. Cada chikung que he aprendido tiende sus peculiaridades. Algunos los he olvidado para luego retomarlos y algunos me engancharon desde el principio. Las ondulaciones me fueron explicadas por Félix Castellanos y él las presentó como una chikung ideal para hacer antes de taichi o de otra tabla de chikung. Aunque también dejo claro que bien practicada vale como forma para practicar por si misma. A mi desde el principio me pareció un trabajo básico y lo practico casi a diario. Tengo un trabajo con cierta exigencia muscular de la espalda, y esto casi inevitablemente hace que se presenten zonas de tensión. Así que nada mejor despues de una jornada de trabajo que unas suaves ondulaciones de columna para soltar tensiones y evitar agarrotamientos y contracturas. Pero algunos os preguntareis ¿qué son las ondulaciones?
Consiste básicamente en un movimiento en forma de onda o circular de las distintas partes de la columna y de los brazos. Este movimiento como casi siempre irá acompañado de una respiración al ritmo del movimiento. La concentración no es muy específica en las ondulaciones (excepto en el ejercicio de la cabeza de tortuga que nos concentramos en Ming Men) así que lo suyo es dirigir la atención a las partes en movimiento o al dantien, sobre todo que la mente no divague ya que el ejercicio pierde su efectividad energética (nos quedariamos haciendo gimnasia, que no está mal tampoco, pero no es chikung).
Podemos empezar de abajo a arriba o al revés. Si lo hacemos de abajo arriba. La secuencia sería.
AL NIVEL DE LA PELVIS.
1. Circundicción de pelvis: Hacer circulos horizontales con la pelvis. manos en cintura y sin mover las rodillas aunque Me funciona muy bien si empiezo con círculos amplios moviendo las rodillas y la cintura para luego pasar a mover solo pelvis con más profundidad, controlando de no moverlos. En ambos sentidos.
2. Círculos verticales. Manos en abdomen (dantien) para sentir el circulo. Hay que doblar y estirar un poquito rodillas para mover bien la pelvis. Ambos sentidos. Es más facil empezar paso a paso: primero pelvis hacia atrás (metiendo el culo) y rodillas más dobladas, luego estiro rodillas y dejo que la pelvis vuelva a su sitio, luego hago el movimiento contrario sacando un poco el culo, luego doblo rodillas y de nuevo retroversión de pelvis, poco a poco el movimiento se haciendo fluido y en como en una onda.
Cuando se practica un tiempo, creo que es un ejercicio perfecto para concentrarse en la pequeña circulación celeste, pero eso lo dejo para otro capítulo.
AL NIVEL DEL TORAX.
1. Circunducción del torax. Mantenemos pelvis y lumbares bajas lo más fijas posibles las manos frente al pecho con los dedos enfrentados y la palmas hacia abajo. Hacemos círculos en ambos sentidos con la idea de pivotar desde el pecho manteniendo en todo momento la posición de los brazos de manera que los codos estén más o menos en linea apuntando alternativamente al cielo y a la tierra.
2. Círculos con los hombros. En ambos sentidos, rotando las palmas hacia fuera cuando el círculo vaya arriba y atrás para abrir bien la caja torácica. Este ejercicio me resulta muy relajante, casi placentero. Esto probablemente es debido a que la zona de hombros y cuello tiendo a acumular mucho tensiones y claro, al soltarlas el cuerpo me manda señales agradables. He observado que le pasa a bastante gente a quien he explicado este ejercicio. También he observado que combina muy bien con un trabajo mental de respirar por las plantas de los pies sobre todo si se practica en la naturaleza.
AL NIVEL DEl CUELLO.
a) Cabeza de grulla, es un movimiento como si quisieramos tocar el horizonte con la nariz (o una grulla que estira el cuello para coger un pez), para luego bajar la cabeza e ir empujando con el cogote hacia atrás, y poco a poco otra vez hacia adelante.
b)cabeza de tortuga, en el otro sentido como sacando la cabeza del caparazón. Se recomienda aquí concentarse en el punto Mingmen, en las lumbares , a la altura del ombligo.
c)cabeza de dragón; aquí movemos como si dibujaramos un símbolo de infinito con la punta de la nariz.
Se puede hacer luego un movimiento combinando los tres niveles, cuello, torax y pelvis, donde se comprende muy bien la ondulación. Faltaría también el trabajo de brazos.
Esto sería un vistazo rápido sobre las ondulaciones. Lógicamente aprenderlas bien requiere más detalle en las explicaciones y como ya he dicho no es lo que pretendo. Solamente quiero mostrar que es un trabajo relativamente sencillo y muy efectivo. Creo que es un ejercicio previo importantísimo para profundizar luego en tablas con trabajo energético más concreto. Si no estamos sueltos en la columna, cadera y hombros, dificilmente podremos progresar en cosas más sutiles.
Consiste básicamente en un movimiento en forma de onda o circular de las distintas partes de la columna y de los brazos. Este movimiento como casi siempre irá acompañado de una respiración al ritmo del movimiento. La concentración no es muy específica en las ondulaciones (excepto en el ejercicio de la cabeza de tortuga que nos concentramos en Ming Men) así que lo suyo es dirigir la atención a las partes en movimiento o al dantien, sobre todo que la mente no divague ya que el ejercicio pierde su efectividad energética (nos quedariamos haciendo gimnasia, que no está mal tampoco, pero no es chikung).
Podemos empezar de abajo a arriba o al revés. Si lo hacemos de abajo arriba. La secuencia sería.
AL NIVEL DE LA PELVIS.
1. Circundicción de pelvis: Hacer circulos horizontales con la pelvis. manos en cintura y sin mover las rodillas aunque Me funciona muy bien si empiezo con círculos amplios moviendo las rodillas y la cintura para luego pasar a mover solo pelvis con más profundidad, controlando de no moverlos. En ambos sentidos.
2. Círculos verticales. Manos en abdomen (dantien) para sentir el circulo. Hay que doblar y estirar un poquito rodillas para mover bien la pelvis. Ambos sentidos. Es más facil empezar paso a paso: primero pelvis hacia atrás (metiendo el culo) y rodillas más dobladas, luego estiro rodillas y dejo que la pelvis vuelva a su sitio, luego hago el movimiento contrario sacando un poco el culo, luego doblo rodillas y de nuevo retroversión de pelvis, poco a poco el movimiento se haciendo fluido y en como en una onda.
Cuando se practica un tiempo, creo que es un ejercicio perfecto para concentrarse en la pequeña circulación celeste, pero eso lo dejo para otro capítulo.
AL NIVEL DEL TORAX.
1. Circunducción del torax. Mantenemos pelvis y lumbares bajas lo más fijas posibles las manos frente al pecho con los dedos enfrentados y la palmas hacia abajo. Hacemos círculos en ambos sentidos con la idea de pivotar desde el pecho manteniendo en todo momento la posición de los brazos de manera que los codos estén más o menos en linea apuntando alternativamente al cielo y a la tierra.
2. Círculos con los hombros. En ambos sentidos, rotando las palmas hacia fuera cuando el círculo vaya arriba y atrás para abrir bien la caja torácica. Este ejercicio me resulta muy relajante, casi placentero. Esto probablemente es debido a que la zona de hombros y cuello tiendo a acumular mucho tensiones y claro, al soltarlas el cuerpo me manda señales agradables. He observado que le pasa a bastante gente a quien he explicado este ejercicio. También he observado que combina muy bien con un trabajo mental de respirar por las plantas de los pies sobre todo si se practica en la naturaleza.
AL NIVEL DEl CUELLO.
a) Cabeza de grulla, es un movimiento como si quisieramos tocar el horizonte con la nariz (o una grulla que estira el cuello para coger un pez), para luego bajar la cabeza e ir empujando con el cogote hacia atrás, y poco a poco otra vez hacia adelante.
b)cabeza de tortuga, en el otro sentido como sacando la cabeza del caparazón. Se recomienda aquí concentarse en el punto Mingmen, en las lumbares , a la altura del ombligo.
c)cabeza de dragón; aquí movemos como si dibujaramos un símbolo de infinito con la punta de la nariz.
Se puede hacer luego un movimiento combinando los tres niveles, cuello, torax y pelvis, donde se comprende muy bien la ondulación. Faltaría también el trabajo de brazos.
Esto sería un vistazo rápido sobre las ondulaciones. Lógicamente aprenderlas bien requiere más detalle en las explicaciones y como ya he dicho no es lo que pretendo. Solamente quiero mostrar que es un trabajo relativamente sencillo y muy efectivo. Creo que es un ejercicio previo importantísimo para profundizar luego en tablas con trabajo energético más concreto. Si no estamos sueltos en la columna, cadera y hombros, dificilmente podremos progresar en cosas más sutiles.
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